Conspiración en Pémex

Notas Sueltas es un espacio de opinión sobre diversos problemas de carácter social, económico y político de interés general. Los comentarios pueden enviarse a: dalmx@yahoo.com

viernes, 31 de diciembre de 2010

Feliz año nuevo...

Todo lo que empieza, termina. Verdad de Perogrullo.


Expectativas...
Da sus últimas patadas el año 2010, mientras los que lo sufrimos en vivo y a todo color respiramos con un alivio efímero, apenas alentado por la esperanza de que el futuro traiga otros escenarios y mejores condiciones.

La realidad nos golpea la cara con aplicación didáctica: estamos bajo un gobierno fallido, un espuriato especializado en todas las conjugaciones del verbo mentir, en alentar el crimen y la disolución social, en desarticular la economía y el agotamiento de los recursos naturales, en malbaratar los activos de la nación, en poner en riesgo la soberanía y propiciar que las regiones de México sean zonas de desastre, zonas de expulsión poblacional y asiento de miseria e intranquilidad.

Si el deterioro de las instituciones es, ahora, tarea gubernamental, también lo es la apariencia de normalidad republicana, sin embargo a cualquiera le queda claro que vivimos en un estado de excepción donde las garantías sociales consagradas en la Constitución parecen ser un obstáculo para el progreso nacional, según el catecismo neoliberal que se predica. Las palabras y los hechos son, por lo menos, contradictorios cuando no una burla sangrienta para las mayorías ciudadanas.

Las evidencias indican que la economía y la política no serán mejores el próximo año si las cosas permanecen como están, si no hay cambios profundos en la cosa pública, si no se recupera el sentido y la responsabilidad social de gobernar. Los poderes de la Unión están enfermos de corrupción y pobreza moral.

Esperemos que usted y yo arribemos con bien a la nueva oportunidad que el tiempo nos proporciona, y corrijamos el rumbo con el trabajo ciudadano que le debemos a nuestro porvenir colectivo.
Mientras tanto, digamos ¡salud y feliz año 2011!

martes, 28 de diciembre de 2010

Entre médicos

Comparto con usted un chiste que circula en la red:

Un medico Israelita comenta:




'La medicina en Israel está tan avanzada que nosotros le quitamos los testículos a una persona, se los ponemos a otra y en seis semanas ya está buscando trabajo'.


Un medico alemán comenta:


'Eso no es nada, en Alemania le sacamos parte del cerebro a una persona, la ponemos en otra, y en cuatro semanas ya está buscando trabajo'.


Un medico ruso comenta:


'Eso tampoco es nada, en Rusia La medicina está tan avanzada que le sacamos la mitad del corazón a una persona se la ponemos a otra y en dos semanas, ambas están buscando trabajo'.


A lo que el medico mexicano responde:


'Nada que ver, todos ustedes están muy atrasados!!, fíjense que nosotros en México , agarramos a una persona sin cerebro, sin corazón y sin huevos, lo pusimos de PRESIDENTE y ahora todo el país
está buscando trabajo!!!


A la orden del amo


domingo, 26 de diciembre de 2010

Mirando el Belén

Seguramente usted se ha parado frente al Belén o nacimiento, esa reproducción sintética del establo donde, según nos revela la tradición, nació el niño Jesús, futuro Rex Iudeorum que protagonizaría la ejecución más reseñada de la humanidad, el evento sanguinolento por excelencia que da cátedra de sádica unción. Los cristianos del mundo ven en el Belén onírico el inicio de la redención de la humanidad por la cual Jesús paga los platos rotos según el plan de Dios. La salvación de muchos pasa por el sacrificio de uno, que es el cordero de Dios que quita los pecados del mundo.

Año tras año, desde hace 2010, la escena se repite en la liturgia católica y así en las demás iglesias que forman las ramas del cristianismo. El mensaje es contundente: alguien dio su sangre y vida para que otros pudieran tener un ejemplo a seguir en aras del sacrificio solidario, además de ser, por ese sólo hecho, salvados. El bienestar de las mayorías cuesta muy caro pero resulta ser el mal menor bajo el supuesto de que la mayoría pesa y merece más que la minoría, que varios pesan más que uno, de donde se desprende que la humanidad obedece a un impulso democrático primario en cuestiones de gobierno, de moral y de fe. El Dios salvador es ejemplo y guía, es decir, asume un liderazgo indisputado por que el que sacrifica su propia integridad es la excepción. Nadie se ve como un chivo expiatorio, como el cordero del sacrificio, como el salvador de la humanidad a costa de la suya.

La imagen del niño rodeado por sus padres y por las bestias del establo, se complementa por la de los tres reyes magos de oriente, que siguiendo a una estrella llegan a presentarle sus ofrendas: oro, incienso y mirra. El infante es esperanza, destino y gloria, pero tiene que pasar por un período de educación y de rebeldía contra lo establecido, convertirse en un peligro para el sistema, porque maneja los términos de lo establecido y los coloca en su correcta interpretación: el sistema prevaleciente es corrupto, desviado y contario a la naturaleza humana y su destino trascendente. Es un altermundista, después de todo y por consiguiente contrario a lo políticamente correcto. Es, en consecuencia, un revolucionario, no un simple conocedor del sistema, sino un activo combatiente del mismo predicando no sólo con palabras sino con la acción, con el ejemplo, potenciando su calidad subversiva.

Jesús, revolucionario galileo, cuestiona y denuncia al sistema y separa lo que corresponde al César y lo que corresponde a Dios, por lo que la primera gran separación entre los dos ámbitos de competencias queda claramente establecida. Como se sabe, 19 siglos después los liberales mexicanos encabezados por Benito Juárez retomarían la idea y la plasmarían en las leyes de Reforma.

Expulsando a los mercaderes del templo
Pero si Jesús el revolucionario demostró con su ejemplo y su lucha que el sistema llega a anquilosarse y degenerar, también estableció una ruta de salvamento para la humanidad: organización, disciplina militante y una sólida base ideológica que la vertebre y le dé sentido y dirección. En el México del siglo XXI las ideologías han cedido su paso a los argumentos del mercado, a un liberalismo farisaico que huele a charamusca porque solamente ha servido de pretexto para impulsar el mercado contra el estado, a los pocos contra y a costa de los muchos. Valdría la pena ubicar a Jesús y el movimiento encabezado por él como un primer brote revolucionario socialista, tendiente a lograr una sociedad sin clases, igualitaria, de hermanos.

Las ideas políticas y sociales fundadoras de la religión católica y de las otras confesiones en torno a la figura de Jesús, harían bien en estudiar sus orígenes a fondo, analizar y comparar la evolución social y económica de la humanidad hasta llegar a las propuestas del marxismo y descubrir su trasfondo humanista, profundamente anclado en la solidaridad, en el bien común, en el progreso de la humanidad a través el cultivo de las ciencias, la técnica y las artes.

Al ver el Belén y su contenido sencillísimo y tierno, no podemos ignorar el poderoso mensaje de un futuro mejor mediante la acción de los que somos familia, la familia humana, hacia nuestra redención, porque el ejemplo ahí está, para el que tenga oídos para oír y ojos para ver.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Otra navidad

Una noche buena tranquila, más de lo usual por el grado de despoblamiento de calles y avenidas, por la ausencia de balazos, cohetes y pitidos de carro. Sensación de paz después del desastre… como si se tratara de una clase zozobra diseñada pixel por pixel en las parsimoniosas manos de un artista del Paint. Policías municipales siempre presentes, ojo avizor contra la delincuencia decembrina, contra los expulsados del salón de la fama profesional y los condenados a las bajuras del robo cacahuatero, del asalto burdo y desmañado que huele a violencia elemental, primaria, reprimida en las oficinas del empleo y suelta a trotar por las calles citadinas, como la revancha del incapacitado, del logro del paria social, del triunfo del imbécil contra la cultura que lo margina y ningunea.


En familia
Festejos y celebraciones familiares atemperadas por la crisis económica que preña el consumo de alcohol y la ingesta de viandas menos selectas y más precarias, con las excepciones de los nacidos para morir en un tarjetazo bancario, en la firma de un cheque, en la liquidación del aguinaldo en aras de celebrar lo que pudo haber sido y no fue. La reunión familiar tiene sus efectos compensatorios porque se da en un contexto de solidaridad consanguínea, en la confianza del compartir sin facturas pendientes, sin el reproche del saldo deudor en materia de afectos y problemas compartidos.

La familia y los amigos son, sobre todo en estas fechas, el refugio seguro de la indefensión ciudadana ante la saña impositiva del gobierno, ante la depredación de su estado de ánimo, la liquidación de la esperanza y el asalto a sus reservas emocionales. El aviso de alzas en el cobro de impuestos y derechos truena como petardo en la conciencia del causante, del asalariado que vive al día, del profesionista que depende de la quincena con propiedades de achicarse a los dos o tres días hasta desaparecer en medio de fumarolas pestilentes en forma de llamadas telefónicas amenazantes por parte de cobradores bancarios o comerciales. El terrorismo de estado empieza con la generación de desempleo, congelamiento del salario y aumentos en los bienes de consumo personal y familiar con el consecuente incremento en la inseguridad pública.

Celebrando en compañía
La navidad que celebramos como asalariados no tiene mucho que ver con la de los desempleados, o la de los opulentos beneficiarios del sistema económico y político imperante. Nuestra navidad y la de ellos está cruzada de inequidad y rigidez clasista, mediada por el mercado y su discurso de libertades y derechos puestos en los anaqueles de los partidos políticos como latas de conservas con códigos de barra modificables al gusto de las empresas trasnacionales. Los de arriba y los de abajo no es sólo una caracterización gráfica, sino la expresión de lo que nos desune y, al mismo tiempo, lo que nos explica como oposición latente o beligerante.

El reciente anuncio de los nuevos salarios mínimos nacionales truena en la conciencia del consumidor forzoso que somos, en la calidad de vida que padecemos, en las expectativas de pago a nuestros acreedores, en el rumbo de la economía cuando el consumo se desploma y la producción depende cada vez más de los agentes externos; cuando la base gravable es una utopía que se alimenta de cifras alegres, de supuestos alentadores que convierten en criminales en potencia a todos los que de una u otra manera tienen contacto con el trabajo formal. Las alzas anunciadas y esperadas aprietan más el lazo de la soga que cada cuello ciudadano lleva puesta, a cuyo extremo se encuentran la mano fiscal y la del encarecedor de las subsistencias.

Si vemos a los empresarios acomodados en puestos de funcionarios públicos, es fácil encontrar la explicación de para qué ha servido el famoso “gobierno del cambio”. También resulta sencillo explicarse el apoyo gringo a la gestión de negocios turbios que realiza por omisión o comisión el gobierno, empezando con el narcotráfico y terminando con el desmantelamiento de la planta productiva nacional. Sonora y el resto del país carecen de planeación del desarrollo porque no hay control de los recursos, porque no se cuenta con especialistas ni se apoya a los profesionales del sector público. Se tienen a empresarios y a asesores del Tecnológico de Monterrey, expertos en administrar empresas privadas para luego de tronadas promover su rescate a cargo del erario.

Rostros de la pobreza
La navidad de nosotros no se parece a la de los Carlos Slim, Zambrano, Aramburuzavala, o Hernández, entre otros iniciativos privados montados en el oportunismo de una ola privatizadora donde se trató de crear una burguesía de primer mundo que resultó una simple copia pirata, bastante artesanal, medrosa y en general incompetente, aún dentro de su realidad intrauterina y a su babeante voracidad. El subdesarrollo empresarial tiene que ver con las asimetrías que caracterizan nuestra economía, alejada de lo racional para quedar en manos de otros, colonizadores contemporáneos de tierras de indios con clara vocación primario-exportadora.

En virtud de lo anterior, propongo que le pidamos a Papá Noel o a los reyes magos un gobierno que industrialice al país, que sea nacionalista y respetuoso de la dignidad humana, que sea capaz de mantener relaciones de igualdad con el resto del mundo sin caer en la tentación de bajarse los pantalones y agacharse a la primera presión del capital internacional. Esperemos que la buena nueva sea en español y en un lenguaje franco y directo, entendible para todos.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Les deseo...

Porque, a pesar de todo, el neoliberalismo no nos ha arrebatado ni la esperanza ni la voluntad de recuperar el sentido humano de la vida, fincado en el amor, la solidaridad y la decencia en el trato con nuestros semejantes.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

El silencio de los indecentes

Queda documentada para la posteridad la conveniencia de que el silencio es la clave de las relaciones que se dan al interior de los gobiernos, entre gobiernos y entre éstos y los pueblos que por razones circunstanciales están involucrados en el devenir histórico de las formas de simulación, sabiamente administradas por agencias internacionales que le dicen a usted qué debe pensar y sentir en cada momento de su existencia, de cara a los supuestos de la modernidad y las buenas maneras.


El dúo dinámico
En una sociedad secuestrada, las noticias de corte criminal resultan ser algo así como una redundancia que trasciende la medida de lo razonable y lo lógico para pasar a la dimensión de la fe y la esperanza en un mundo mejor, pero sin esfuerzos materializados en políticas públicas que supongan alguna intención real de mejora. Las condiciones de la economía y las finanzas, bien pueden contrastar fuertemente con las de carácter sociopolítico y cultural, y aun así merecer las menores de las atenciones posibles por parte del gobierno en turno que mira con ojos amorosos al colonizador financiero que termina dándole línea a seguir en los asuntos domésticos. Tal cosa se observa en España y el resto de Europa, donde Estados Unidos insinúa, presiona y obtiene apoyos para su desarrollo empresarial aunque dé al traste con las expectativas de los nativos del continente. El tema de los transgénicos es un ejemplo y otro es lo de las pensiones, donde el imperialismo a través de la OCDE, desangra al trabajo en aras de engordar al capital.

Narcogobierno mundial
A propósito de lo anterior, pero en México, se tiene el dato de las constantes declaraciones del embajador de Estados Unidos, Carlos Pascual, sobre el combate del gobierno al narcotráfico, dando detalles que revelan que su presencia e intereses no son solamente diplomáticos sino cercanos en proporciones escamantes a los asuntos internos de la nación anfitriona. Se ha dado a la tarea de tener reuniones con algunos gobernadores fronterizos para ver asuntos de seguridad nacional y desarrollo económico que bien pudieran tratarse en el seno del pacto federal, pero que se antoja perverso el establecimiento de condiciones que suponen ceder autoridad para intervenir y opinar en los asuntos internos de una nación soberana.

En medio de la confusión declarativa del gobierno “del cambio”, la criminalidad se vuelve cosa cotidiana ante el azoro de los ciudadanos y el cinismo de autoridades que hacen gala de incompetencia y representantes, casi, de los grupos que dicen combatir. Lo anterior va por el escandaloso caso de la fuga multitudinaria en un penal de Tamaulipas que parece coronar la historia de fugas con niveles de impunidad que, por lo menos, mueven a sospechar sobre las verdaderas intenciones de las autoridades. En este contexto, la expresión del jefe del Ejecutivo federal de “yo los capturo y ellos los sueltan”, colma de imprecisión al sistema judicial mexicano al no ser la presidencia de la república autoridad persecutoria ni ejecutora de sentencias, salvo en el reduccionismo calderonícola que se padece.

En un arrebato kafkiano, aparece Diego Fernández de Ceballos disfrazado de Papá Noel en vacaciones, dando un mensaje de amor y paz que suena a trompetilla belicosa contra el cartucho quemado que responde al nombre de Felipe Calderón y ofrece una versión oligofrénica del Cid Campeador que habrá de enfrentar a los adversarios políticos en el 2012. El secuestrado que permaneció en segundo plano durante siete meses se convierte ahora en la nota principal de la morbosidad política nacional, con seductor influjo mediático diseñado para colmar las expectativas de una teleaudiencia asqueada por la historia de impunidad que rodea al asesinato de la señora Marisela Escobedo, donde la justicia mexicana favoreció al asesino confeso de su hija Rubí, gracias a fallas técnicas en los esperpénticos juicios orales que se perpetran en Chihuahua.

El secuestro de Fernández de Ceballos y su entrada dramática bajo los reflectores de Televisa huelen a huevo podrido, a pedorreta ejecutada con vicioso oportunismo, a conspiración tan ridícula y efectista como el famoso montaje del rescate de la mujer soldado en Iraq, en un acto de teatralidad que pretendió dar visos de heroicidad a la vulgar e injustificada invasión por parte de Estados Unidos a una nación soberana.

El conocido traficante de influencias Fernández de Ceballos daría, al parecer, la nota optimista en un PAN carente de personalidades que puedan ocupar con cierta credibilidad la inminente candidatura presidencial de ese partido. Pero las aguas nacionales no sólo se componen de las emanadas de las cañerías del sistema político que manipula a la par que desprecia Estados Unidos. Lo prioritario será fortalecer o, de plano, construir alguna alternativa nacionalista que resista los embates de la estupidez hecha gobierno. ¿Usted se apunta?

domingo, 12 de diciembre de 2010

Los bichos transgénicos

Ha trascendido que el golpe de estado en Honduras tenía un año de preparación, a partir de las declaraciones del embajador de Estados Unidos en ese país y que han salido a la luz pública tras la filtración que Wikileaks hace de alrededor de un cuarto de millón de cables diplomáticos de las distintas embajadas de ese país en el mundo. Las operaciones de Washington se han visto, gracias a las maravillas de Internet, como se vio el emperador al caminar por las calles desnudo, pero convencido de que su traje maravillaría a sus súbditos, según nos ilustra un cuento clásico infantil.


Diplomacia
En esa línea, también están las afirmaciones de que Cataluña es tierra fértil para el cultivo de terroristas, lo que pone el ojo en la necesidad de una mayor “colaboración” entre las agencias de inteligencia gringas y las autoridades españolas, de cara a resolver el problema de la “competencia” que se da entre las diferentes autoridades policiales ibéricas, lo que es problemático para los intereses y la seguridad de Estados Unidos. Cosa parecida se dice de México pues hay cables que revelan la preocupación del embajador en turno sobre la “competencia” entre el ejército y la marina y la incapacidad de Calderón de unificar el mando de la lucha contra el narcotráfico, recién recalificado como “narcoterrorismo” por la Real Academia de la Intriga de Washington, con sede en el departamento de Estado.

Salta como liebre apedreada la noticia de que Estados Unidos ha elaborado una lista de 300 sitios estratégicos para su seguridad nacional, pero ubicados en distintos continentes. ¿Problema de seguridad “nacional” un posible ataque a alguna fábrica establecida en Alemania, o una instalación en México, Argentina o Brasil? ¿De qué tamaño es Estados Unidos, para que lo que ocurra en otro país soberano le afecte su “seguridad nacional”? La lista señala distintos puntos repartidos en varios continentes, pero ¿están en el ámbito jurisdiccional de Estados Unidos, potencia que se dice defensora de la legalidad y las libertades? ¿El derecho internacional forma parte como derivado de la legislación gringa? ¿Quién le firmó a Estados Unidos la cesión de derechos soberanos, de manera que tome disposiciones sobre otra nación?

Buenos y malos
En cambio, Estados Unidos juega en solitario sobre el tablero mundial, cortejado por los gobiernos que ha corrompido gracias a la seducción del dólar y a la pobreza pactada como factor de estabilidad del sistema de economía-mundo que regentea. Los pocos casos de naciones que defienden su calidad soberana se declaran enemigos, y protectores o impulsores de terroristas, como Venezuela, Cuba, Brasil, Bolivia, Ecuador, entre los más destacados de Iberoamérica. Por la otra parte, destacan los colaboracionistas como Colombia cuyo ejemplo parece modelar la conducta políticamente correcta decretada por Washington y seguida afanosamente por México tras la llegada de los gobiernos “del cambio”.

La lista de las instalaciones o puntos estratégicos que Washington considera posesiones imperiales se hace con el objetivo de “construir un Estados Unidos más seguro, protegido y resistente a través de un reforzamiento de la protección de esos sitios para prevenir, detener o neutralizar los intentos de terroristas por destruirlos, inhabilitarlos o utilizarlos” (El País, 7/12/2010). Aquí la pregunta que surge tiene que caer en las garras del sentido común: ¿Quién le concedió a Estados Unidos la facultad de controlar el mundo y determinar el uso de los recursos naturales e industriales de cada país y su eventual protección?

Quizá la actual dirigencia de las líneas estratégicas de dominación mundial, pase por las trapacerías y chapuzas de algún científico loco que al estilo de Cerebro quiera dominar el mundo, apoyado por su secuaz Pinky. En todo caso, las autoridades militares y de espionaje gringo debieran someterse a un examen antidoping independiente para saber la razón de sus motivaciones contra la humanidad, y a un riguroso análisis de ADN por aquello de la posible contaminación genética que los convierte en autistas sociales y depredadores económicos, como una especie de zombis primermundistas cuya capacidad corruptiva seduce y neutraliza cualquier asomo de dignidad en los gobiernos de la periferia imperial.

Daño colateral iraquí
En este punto, conviene revisar críticamente el desastre económico y social que ha propiciado la absurda compulsión de Pinky y Cerebro por dominar el mundo. Las filtraciones dan sólo evidencias reiterativas de lo que puede ser capaz Washington en su enfermedad mental, sin dejar de lado la posible maniobra de la inteligencia imperial para manipular el escándalo y ocultar desastres mayores y actuales, como por ejemplo el fracaso estruendoso del modelo económico y la ruina del sistema financiero internacional dominado por el dólar, y su ya típica respuesta militar “preventiva”.

La agresiva contaminación gringa ha llegado a magnitudes catastróficas en la educación y cultura de los países con los que tienen contacto, generando una compulsión a la imitación que desfigura la identidad de los pueblos y los somete a la indignidad de una subcultura agresiva y criminal, basada en la fuerza y el engaño, en la hipocresía y la doble moral, donde la razón es simplemente instrumental, esencialmente enemiga de la democracia y los derechos humanos.

Los bichos transgénicos que consideran a México su traspatio y el resto del mundo como su coto particular de caza y depredación, quedaron al descubierto gracias a los medios modernos de comunicación, basados en la red mundial de Internet y sus potencialidades para hacer de este mundo uno mejor comunicado y transparente, contra lo que parecen estar los supuestos campeones de la democracia y las libertades. La máscara del imperio cayó por los suelos. ¿Por qué se empeñan algunos gobiernos en levantarla? Quizá sea obra de la contaminación transgénica que azota la conciencia de las víctimas convertidas en peleles del imperio, en marionetas de un psicópata global.

viernes, 10 de diciembre de 2010

El espejo político llamado Wikileaks

La detención del australiano Julian Assange, fundador de Wikileaks, por supuestos delitos de acoso sexual, revelan las oscuras redes del tráfico de influencias internacionales y las manipulaciones que el gobierno de Estados Unidos perpetra contra el mundo con el pretexto de la defensa de la democracia y las libertades, así como la manida excusa intervencionista de la guerra contra el terrorismo.

Lula da Silva
 Las filtraciones que usted conoce, han sido recibidas con una cierta dósis de culpable complicidad por muchos gobiernos, mientras que personajes de la talla del actual presidente de Brasil, Luiz Ignacio Lula da Silva, así como el Primer Ministro de Rusia, Vladimir Putin, han señalado, cada cual en su tono discursivo, que la posición del gobierno de Washington sobre las filtraciones da cuenta del ánimo inquisitorial de esa potencia sobre todas las demás, de su profundo desprecio hacia el otro, de su ignorancia supina sobre las particularidades histórico-culturales de los pueblos. Los pujos imperiales de los Estados Unidos parten de una trivial concepción del mundo y la vida, donde la política de autocomplacencia contrasta con el más duro juicio hacia el extranjero.
Lula da Silva y Putin han señalado a su manera la hipocresía profunda de Washington y el peligro que corren los que luchan por la libertad de expresión y la transparencia obligadamente respetuosa en materia de relaciones internacionales: no se trata de castigar al mensajero, sino al autor del mensaje.

Depredador internacional
 Estados Unidos y satélites documentan qué tan profunda es la corrupción diplomática que pasa a ser vulgar espionaje, chismorreo palaciego y negación de la libre determinación de los pueblos.
Lamentablemente, México prefiere ignorar cuando no negar los ataques sufridos por la potencia imperial, cumpliendo el papel de lacayo sin autoridad moral ni capacidad administrativa y gubernamental para revertir los efectos de una dependencia nefasta que nos coloca como colonia del extranjero y campo de maniobras de la ola militarista impulsada por Washington, bajo el supuesto del combate al narcotráfico.
La labor de Assange y asociados es la de reflejar la cara torva y viciosa del imperialismo gringo, quedando al descubierto la repulsiva naturaleza de la política exterior de Washington y el engaño en el que mantiene y manipula a su población.
Es imperativo, para la salud democrática mundial, que Assange y Wilileaks cuenten con libertad para difundir comunicados y opiniones que revelan el verdadero contendido de expresiones tales como "democracia", "libertad" y "terrorismo", convertidas ahora en una simple formalidad que ampara el engaño y disimula la realidad política mundial.

sábado, 4 de diciembre de 2010

La mano que (no) mueve la cuna

Seguramente usted habrá oído o leído la frase “That never happen” (Eso nunca ocurrió), o “You never was here” (Usted nunca estuvo aquí) o “He never was here” (Él nunca estuvo aquí), cuando el agente gringo se dirige a otra persona y zanja la discusión con la desaparición de la realidad que resulta incómoda para el gobierno que, como nos han hechos saber, vigila al mundo para que sea un lugar “seguro”. La orden de borrar recuerdos y los hechos relacionados, supone una visión narcótica que justifica la atrocidad cometida a nombre de la “democracia” y que permite negar firmemente el asesinato, la manipulación, el fraude, la concesión criminal o la desinformación ciudadana, aunque la sangre chorree y pringue el escenario del suceso negado.


La televisión y el cine gringo nos han ilustrado acerca de las maravillas de la negación selectiva para los fines de la “libertad y la democracia”, pero la corroboración de que lo que aparece en pantalla no es cosa de la imaginación calenturienta del libretista, sino que resulta un retrato de la realidad y se nos ofrece a la vista y el entendimiento mediante los cables que revelan ahora los medios informativos, gracias a la acción insólita de Wikileaks, el portal de Julian Assange, acusado convenientemente de algún delito sexual de resbalosa comprobación.

Mientras que el mundo diplomático sufre de agruras, en el gobierno de Estados Unidos la expresión “The thing is not as it seems” (la cosa no es lo que parece) emerge del catálogo de las explicaciones oficiales como elemento retórico imprescindible para conservar el clima dramático necesario en la trama de “la protección del país y del mundo”, emprendida por Estados Unidos. En el guión de la novela costumbrista “uno contra los enemigos de la democracia”, la cornuda Secretaria de Estado, Hilary Clinton insiste en que las filtraciones de Wikileaks ponen en peligro la diplomacia internacional, los esfuerzos y las vidas de los que trabajan por la seguridad del mundo, aunque quizá sea esta una forma eufemística de decir que se le cayeron los pantalones al gobierno de Washington ante el azoro de una comunidad cada vez más manipulable.


Encuerado
 Las vergüenzas del emperador quedaron expuestas ante el pueblo parcialmente alienado y se requiere de una dosis mediática y diplomática que refuerce el argumento de “that never happen” o, en última instancia, el de “the thing is not as it seems”, de ahí que la señora Clinton se da a la tarea de tapar el sol con un dedo, moviendo los resortes lacayunos de los países que están en la órbita militarista y de la lucha contra el “terrorismo internacional”.

En el elenco de los gobiernos con problemas de solvencia moral y autoestima figura Francia, que busca eliminar el hospedaje de Wikileaks de sus servidores, en un acto que huele a hoguera inquisitorial cuando no de Fahrenheit 451. Si esto es una muestra de respeto a la libertad de expresión, entonces Barak Obama resulta digno poseedor del premio Nobel de la Paz según las normas del fascismo internacional. México, por su parte, se pone en plan de defender al gobierno de Washington señalando que las revelaciones “no representan” la opinión de Barak Obama, criticando la “ilegalidad” del acceso a la información.

La enajenación como sistema de relaciones nacionales e internacionales, supone la pérdida de la conciencia crítica, de la autoestima y, lo más grave, de la noción de identidad nacional. El truco funciona en la medida en que los países aceptan que la bota gringa oprima sus conciencias, su forma de gobierno y sus expectativas, con lo que Wikileaks pudiera resultar el medio de contraste que descubra la grave descomposición de la diplomacia internacional que la pone como sinónimo de prostitución internacional. El sistema de engaños y vejaciones que se administra desde Washington, permite que naciones “soberanas” renuncien a sus derechos y aplaudan, cuando no defiendan, las ofensas recibidas y al ofensor, negándose a hablar siquiera del asunto.

Así las cosas, Suecia, Francia, España, Argentina y México, entre otros, siguen a su manera el juego alienado de Estados Unidos, negando el contenido ofensivo de los comunicados diplomáticos gringos, o sirviéndoles de tapadera política mediante justificaciones lamentables en boca de los altos funcionarios nacionales, así como mediante acciones policiales tendientes a eliminar al incómodo medio por ser “ilegal” la forma en que obtuvo la información, independientemente de que su veracidad e importancia explicativa no sea cuestionada y sí pálidamente descalificada por estar “fuera de contexto”. Se da el caso en pleno siglo XXI de no escuchar al hereje, de negarse a oír siquiera la voz del apóstata en aras de la pureza del sistema de economía-mundo, que destruye las instituciones nacionales, empobrece y margina a los pueblos y envilece e ilegitima a sus gobiernos.

Lo que nunca pasó más lo que nunca se dijo, parecen ser la materia esencial de las relaciones diplomáticas con Estados Unidos. Los dichos y los hechos que se reconocen debieron haber pasado por el tamiz de las agencias encargadas de certificar la realidad, la que se comunica a los gobiernos como el nuestro, que pide ayuda a los gringos para atarse las agujetas de los zapatos y todavía defiende el derecho de éstos de proporcionarla. El asunto del narcotráfico y las acciones del gobierno de la república son tema de los comunicados filtrados: nuestro gobierno se declara rebasado por el crimen organizado y lloriquea diplomáticamente para que el matón del barrio acuda en su auxilio, ignorando la evidente actividad gringa en la venta armamento y logística a las bandas criminales, que con sus acciones justifican la presencia militar e inducen en la mente del ciudadano las bondades de una intervención extranjera, para “poner orden” en el inseguro mundo de la autonomía municipal y la soberanía estatal y nacional.

La eventual tipificación del delito de “narcoterrorismo” encaja en las expectativas intervencionistas de Washington, y la vecindad de México proporciona la justificación geográfica para tenerla. También resulta una excelente oportunidad para resucitar el delito de “disolución social” y criminalizar la protesta popular y convertir a México en un protectorado gringo bajo mecanismos de control inquisitorial de corte fascista. Lo dicho: el neoliberalismo autoriza las auscultaciones proctológicas a los gobiernos periféricos, por parte del facultativo designado por Washington. De todos modos, a usted le explicarán que es por la defensa de las libertades y la democracia o, complementariamente, que “the thing is not as it seems”, o que “that never happen”. ¿Enterados?

jueves, 2 de diciembre de 2010

Filtraciones

Los horrores de una hipocresía llevada al extremo de norma de conducta gubernamental parecen obra de alguna mente desquiciada, criminal, fugada de algún centro psiquiátrico para enfermos de alta peligrosidad. Las revelaciones sobre cómo se las gasta el gobierno de Washington mientras proclama las bondades de la libertad y la democracia son desconcertantes, aunque, para ser francos, totalmente creíbles a la luz de la historia política de nuestros vecinos del norte.


Puede afirmarse que ningún país ha quedado a salvo de la injerencia de Estados Unidos. Ningún asunto político ha quedado sin ser manoseado, vigilado y sancionado por el ojo vigilante del Tío Sam. El mundo entero ha sido su campo experimental en materia de armas biológicas, psicológicas y convencionales, así como de prácticas que han combinado la persuasión en forma de eventuales apoyos políticos y militares para acceder al poder, jugosos sobornos que corrompen y silencian, coacción descarnada contra opositores y represalias solapadas por los gobiernos nacionales cuando no ejecutadas por ellos mismos, construcción de escenarios donde la inseguridad y el terror son la tónica, uso y abuso de los canales de la droga y el tráfico de influencias, lo que ha dado por resultado una sociedad internacional peligrosa, insegura y dependiente de la “asesoría” de agencias extranjeras y la acción directa de policías que ignoran el derecho mexicano y actúan según las prioridades de la Inteligencia gringa.

La curiosa reacción que produjo la revelación de las atrocidades cometidas por Estados Unidos, Inglaterra y aliados en la invasión a Afganistán e Iraq no tiene punto de comparación con la reciente sobre el entramado diplomático en el que Washington hace gala de un desprecio profundo hacia el resto de los países del planeta, en particular hacia la periferia económica donde se ubican las naciones primario exportadoras que llenan sus expectativas de crecimiento al instalar maquiladoras en vez de intentar industrializarse.

El ameno pitorreo de los diplomáticos gringos sobre los países anfitriones y sus representantes, la puesta en duda acerca de la salud mental de la señora presidenta de Argentina, la insistencia en desacreditar a los gobiernos legítimos que pugnan por ser en efecto libres y soberanos, el empecinamiento en aislar a Irán, la sobreprotectora y cómplice política que apoya los pujos genocidas de Israel, la amenaza intervencionista en países parasitados como México y el sostenimiento ciego de una política imperialista que secuestra, desaparece y aniquila opositores encarnada en Abu-Grahib, Guantánamo y las cárceles secretas a lo largo del circuito lacayuno del que forma parte Europa, capaces de trabajar por la opresión y el secretismo de acciones claramente delictivas. Cabe mencionar el curioso caso de prostitución judicial en el que España se hace bolas a la hora de juzgar a los asesinos del camarógrafo muerto en Afganistán a manos de efectivos de Estados Unidos; de la descalificación de jueces de la Audiencia Nacional por acusar a militares gringos por crímenes de guerra, a contrapelo de la impunidad que exigen las normas irregulares y fascistas de Washington con el pretexto de la “seguridad nacional”.

Las filtraciones de Wikileaks pudieran ser efectistas, carentes de novedad si partimos de la posición cínica que asumen gobiernos agraviados cono el de Argentina, que no dudan en decir que no tiene importancia la perfidia y doble moral revelada, porque ya se sabe que así son los gringos y que no necesariamente refleja en sentir oficial de Estados Unidos.

Mientras la andanada de documentos se despliega, truena esquizofrénica la señora Clinton, condenando la filtración porque pone en peligro la seguridad de Estados Unidos y del mundo, en riesgo la vida de muchos que trabajan por los demás, y que se sacrifican para que usted y yo gocemos de democracia y libertad (sic). En esas estamos cuando se acusa a Julian Assange, fundador de Wikileaks, de acoso sexual, en una oportuna maniobra por silenciar y detener la bola de nieve que corre cuesta abajo en las relaciones internacionales con epicentro en Washington. Los esfuerzos por minimizar la cloaca abierta en la política exterior gringa no niegan su podredumbre y deshonestidad, simplemente acusan a Wikileaks de usar información ilegalmente. La legalidad es algo bastante formal, esquemático y no tiene que ver realmente con la justicia porque, según el Departamento de Estado, la realidad corre en un universo distinto al de los intereses estratégicos de Washington.

En este tenor, la guerra contra el narco de Calderón y la creciente inseguridad nacional pudiera atribuirse a uno de tantos experimentos psicológicos y militares de Estados Unidos, donde el vendedor de armamento más importante del mundo coopera para garantizar la inteligencia y acciones de los cuerpos de seguridad mexicanos, en una bonita paradoja que nos gradúa, como país, como retrasados mentales y simples satélites del imperio. Así las cosas, urge un modelo alternativo de país donde la palabra clave sea soberanía y el interés fundamental sea México. Es cosa de que nos caiga el veinte, ¿no?

viernes, 26 de noviembre de 2010

Recuerdo de Artidoro Lagarda a dos años de su muerte

Dos años pasan rápidamente en el tráfago de una cotidianeidad signada por los apuros de cumplir con el trabajo, bajo normas burocráticas que cambian en la medida en que la presión por ahorrar se convierte en norma de conducta eficiente. Los académicos sufren la pena de sujetar su creatividad e iniciativa a los imperativos del formato, la indiferencia de la administración y el acoso de cubrir cuotas de productividad cada vez más ajenas al objeto de su contratación y más próximas a los pujos de excelencia y acreditación de los burócratas, acosados a su vez por las directrices que pasan por la SEP pero cuyo origen se pierde en las alcantarillas del neoliberalismo internacional bajo los supuestos del FMI, la OMCE y el Banco Mundial. La educación, hoy, es parte de la cadena de transmisión de un sistema económico que entiende las bondades de proyectar sus expectativas a la superestructura, de la que forma parte importante la educación.


Dos años en los que los trabajos y los días del profesor universitario consisten en el cumplimiento de necedades debidamente oficializadas en los programas de actividades, de estímulos, de superación académica, de organización semestral, de trabajo de alguna administración y otros cuya finalidad se perdió en los vericuetos del formato y la obligación cíclica de cubrir las apariencias ante instancias externas evaluadoras.

En esos dos años, que se cumplen hoy 26 de noviembre de 2010, la presencia de Artidoro Lagarda Núñez sigue siendo una invitación a tomar con sentido del humor el rigor mortis institucional y hacer lo que todo académico debe hacer: cumplir con la alta función de enseñar, a pesar y aun en contra de las burocracias en turno.

Artidoro Lagarda Núñez fue integrante de la generación 1973-1978 de la Licenciatura en Economía de la Universidad de Sonora, donde tuve el gusto de conocerlo y compartir las angustias e ilusiones de estudiante. Al tiempo estudió la Maestría en Administración de la propia UNISON y durante su vida profesional ocupó diversos cargos públicos en educación, así como otros relacionados con la vida municipal. Ciudadano ejemplar oriundo de Navojoa, Sonora, fue un inquieto lector y ameno conversador, con un amplio repertorio de temas, matices e intenciones lúdicas sin dejar de lado la generosidad y sencillez que lo caracterizó.

Un día como hoy, hace dos años, recibí la noticia de que mi amigo y compañero de estudios había muerto en la flor de la edad productiva. La pena sólo se matiza por el recuerdo de su buen humor e ingeniosa disposición, reveladoras de una clara inteligencia y gusto por el buen vivir. Hoy como ayer, lo recordaremos con respetuosa consideración y fraternal afecto.

Personas como Artidoro Lagarda hacen que la vida sea más leve, porque contagian entusiasmo y nos acercan a comprender el sentido filosófico de la vida. Descanse en paz el buen amigo.

Mientras tanto, seguimos librando la batalla contra el formato, el informe, las fechas de entrega y la infinita vacuidad de una burocracia cada vez más risible e inútil. Pero la institución universitaria de Sonora sobrevivirá, con el ejemplo de egresados que saben poner cara a la adversidad y reír con desparpajo, sin complejos, como medida terapéutica contra la imbecilidad ambiente. Gracias Artidoro, por el regalo de tu bonhomía que trasciende el tiempo y que es ejemplo esclarecedor.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Día de muertos 2010

Con la nostalgia pegada al espinazo, Hermosillo se encontró frente a la cita de cada año en donde sin disimulos y tapujos se llora al hueso, rememora a la calaca, conmemora la pequeña hazaña familiar donde el papel principal lo encarna alguien que ya se fue, que está ausente, que ya no existe más que en los recuerdos de lo que fue y ya no es. El anecdotario abre sus páginas para una lectura sin faltas de ortografía, corregida y aumentada, para ilustrar el acontecer acumulado en la cuenta corriente de los afectos y solazarse nuevamente en la trascendencia de lo cotidiano.


La ciudad ha cambiado porque los aniversarios suponen transacciones anímicas que terminan por afectarnos a todos, pero que se pueden anclar a hechos concretos como el cambio de gobierno, la ampliación de una calle, el accidente vial, la balacera y el asesinato del momento, la declaración triunfalista del funcionario, las cifras de desempleo que luchan por rebasar a la realidad que, con terquedad, se niega a ser minimizada por razones políticas, la inauguración de algún centro de asistencia privada y la pobreza presupuestal de alguno público; la modernización de los espacios viales a cambio de la destrucción de áreas verdes, lo que incluye distribuidores viales que arrasan árboles adultos y que gozan de cabal salud, lo que demuestra la ignorancia supina de las autoridades competentes sobre el papel esencial de los árboles en materia de descontaminación ambiental. Los aniversarios son, como todo lo cíclico, tiempos de recuentos y comparaciones.


Como si el tiempo fuera solamente un recurso retórico, gozamos de la abundancia de logros en el papel, de cifras de empleo históricas, de una recuperación milagrosa que nadie, absolutamente nadie alcanza a sentir, salvo los economistas aficionados a las pasiones del fútbol en las canchas alfombradas de las antesalas mayestáticas de los nuevos mecenas venidos a funcionarios con presupuesto a la disposición. Llega un nuevo gobierno y con él las pequeñas hordas de profesionales que acercan proyectos, estudios de impacto regional y municipal, descubrimiento de “vocaciones económicas”, aspirinas de atole que se prodigan con el dedo de una ciencia invocada de manera espuria, demostrando más allá de toda duda que el doctorado no quita lo tarado y que el puesto sexenal no combina con el traje de los empresarios farisaicos que hablan de lo público según el catecismo del mercado.

En el gobierno actual se escenifica una comedia de enredo, sainete y pedorreta a la lógica del sector público que se perpetra en los despachos donde se cuecen las habas de la depredación del erario, nuevo coto de caza para los logreros de la academia sin mancha gubernamental y sin rubor alguno, porque el que nada sabe, nada teme. Si hablamos de planeación del desarrollo, los maestros en el cortar y pegar le pueden hacer un plan que no considere la política sectorial como resultado de un diagnóstico, sino de la imaginación y de la agregación de variables que permita el oscurecimiento de las cifras, del análisis y de los pronósticos con características verificables, evaluables y rectificables. La maravilla de la planeación sin contacto con la realidad es equiparable a la resucitación de un muerto sin la necesidad de un cadáver a la mano. Como usted sabe, actualmente el Tecnológico de Monterrey mete las manos en el diseño de política pública y da línea en materia de planeación, en el orden federal y local, aparte de los aficionados al dinero fácil que menudean en la localidad, vendiendo espejitos y cuentas de colores a los consumidores de proyectos y paparruchas académicas de fácil comercialización entre los funcionarios ignorantes o de plano incapacitados para conectar una neurona con otra. La muerte del sector público es una de tantas que lamentamos. En el plano personal, Francisco Dávila Bernal, el caballero del micrófono cuya voz añadió finura al arte de la locución, nos dejó justamente el día 2 de noviembre, día de muertos.



Víctima de la Guardería ABC
La muerte y su celebración popular no nos convierte en necrófilos, sino en optimistas documentados que entienden lo que nos espera a todos y convencidos de que hay que asumirlo de la manera más objetiva posible, porque el problema no es la muerte sino la vida y su ausencia de calidad, que se ve disminuida en aras de equilibrar las finanzas de las empresas privadas y las oficinas públicas. Generar desempleo, congelar salarios y alarmarse por el estado de las finanzas del IMSS, por ejemplo, ilustran el contrasentido de un gobierno en avanzado estado de descomposición que no reconoce que está muerto, aunque el cuerpo social enferme de los innumerables males de la pobreza y las variadas formas de marginación que surgen en un Estado excluyente.


El 2 de noviembre recordamos a los que se nos adelantaron, mientras que el resto del año podemos lamentar nuestra pasiva desesperanza, el dar por sentado que la crisis llegó para quedarse, tratar de ignorar que el neoliberalismo no es sólo una doctrina socialmente degenerada, sino una forma de acercarse a la muerte por exclusión, marginación, pobreza y degradación moral. Pero la ignorancia no nos salva ni nos hace más felices, sino todo lo contrario.

jueves, 28 de octubre de 2010

Despojo de plaza

Comparto con usted esta denuncia pública del despojo de la plaza de un humilde empleado de intendencia:

FERMÍN BORBÓN CÓMPLICE DEL DESPOJO DE MI PLAZA


Hermosillo, Sonora a 27 de octubre de 2010.

Después de haber sido aprobado por el ISSSTE a mi favor, un Certificado Médico de Invalidez por Enfermedad el día 18 de mayo del 2009 y estar buscando durante meses apoyo sindical para poder pensionarme por mi crítica situación de salud física y mental, fui llamado a principios del mes de junio del presente año por Irma Sara Beiliss, encargada de pensiones y jubilaciones de la Sección 28 del SNTE.

Se me informó del porcentaje de pensión al que supuestamente tenía derecho, y el 15 de junio del presente año, llené la documentación requerida, firmé mi solicitud de baja por pensión para la SEC y al acudir a las oficinas del ISSSTE, me comunicaron que por mis 13 años de servicio como auxiliar de intendencia, no tenía derecho a ninguna pensión y que tenía que completar como mínimo 15 años de servicio. Al regresar con la persona señalada y quien había cometido el error de hacer el trámite y solicitarle dar marcha atrás a todo, me respondió que ya se había entregado mi renuncia a la SEC y que ya no podía hacer nada al respecto.

Después le solicitamos apoyo a Fermín Borbón Cota, entonces Secretario de Seguridad Social y nunca tuvo interés, ni tiempo de resolver el problema que ellos mismos me habían provocado, ya que andaba muy alborotado por ser Secretario General de la Sección 28.

Han pasado cuatro meses del despojo de mi plaza y lo único que irresponsablemente responde el ahora Secretario General Fermín Borbón y sus ayudantes, es que me vaya a Agua Prieta a esperar que se resuelva el asunto.

Además del despojo de mi plaza y salario, también perdí el servicio del ISSSTE, agravándose con ello mis problemas neurológicos, ya que requiero constante medicación.

Por lo que hago responsable de todas las complicaciones, que a mi salud me acarreé esta protesta que voy a mantener permanentemente, a Fermín Borbón Cota Secretario General de la Sección 28 del SNTE, quien debiera ser el defensor de mis derechos y que por el contrario es responsable de la decepcionante situación que atravieso.

A T E N T A M E N T E

Moises Vázquez Cortez

miércoles, 27 de octubre de 2010

El pulpo Paul

Pulpo en acción
Como sabrá, el martes 26 de este mes de octubre de 2010, falleció el pulpo Paul en el acuario Oberhausen de Alemania donde se encontraba su residencia. Nacido en Weymouth, Inglaterra, en 2008, culminó su corta existencia siendo una celebridad mundial que fue asociado al triunfo de la selección española en el pasado mundial de Futbol.

El octópodo más famoso del mundo no necesitó ser egresado de alguna importante universidad primermundista, ostentar el título de doctor (de preferencia en Economía), ni ser parte del viejo grupo compacto de Salinas de Gortari que ahora se desperdiga entre las huestes del PRI, PAN y perredismo y, gracias al encanto del poder formal que tuvieron, pasan a disfrutar del reconocimiento de la izquierda silvestre que pasta en las serranías nacionales en espera de un cazador neoliberal nocturno con lámpara en la mano que los realice como mercancía política. Paul fue, por decirlo en los términos de la añoranza salinista, producto de la cultura del esfuerzo.


Figura del salinato
 Para los aficionados al Futbol, el albur disfrazado de destreza técnica tiene su expresión en el cruce de apuestas que se resuelven merced a los tentáculos del bicho marino: “si se posan en esta casilla, seguro que gana la selección”; por lo que los ruegos y las aproximaciones ideológicas y políticas dependen para su efectividad de la selección puntual de un invertebrado, un ser que respira bajo el agua, que es maleable y se adapta al contorno de los huecos y rendijas por los que se cuela gracias a su ausencia de estructura ósea, a una forma predeterminada que lo limita pero que también lo define. Al no tener huesos tiene la posibilidad de caber en casi cualquier parte y además cambia de color dado que cuenta con equipo natural de camuflaje.

El pulpo es mimético, invertebrado e inteligente, seguro ejemplo de virtudes en el actual escenario de la política nacional que rechaza las definiciones ideológicas y va por las apuestas en vez de los principios y valores que comprometen y definen. La apariencia lo es todo y el hecho de haber estado con cierto partido y apoyando a tal o cual candidato, no obliga ni compromete. El candidato puede cambiar y el partido también; no una vez, sino dos o las que sean necesarias. Hay personajes que estuvieron con Salinas, luego con Fox, y ahora bien pueden formar en las filas de López Obrador. En el supuesto anterior, si usted estuvo comiendo del salinismo, apoya a Colosio y luego se declara en quiebra política cuando la candidatura que esperaba para sí es otorgada a otro, ¿se vale cambiar de partido al cuarto para las doce?

Debate presidencial
 Vamos a suponer que sí. Pero, ¿cuál sería la condición para que el cambio de camiseta no fuera un mero acto de oportunismo, o si se quiere, de travestismo político? Que la opción nueva sea progresista y que supere la calidad de los propósitos de la anterior. Si usted estaba en el PRI y se va al PAN, ¿cambió para mejorar? ¿Es más progresista la nueva opción? Le aseguro que no, como se ha demostrado hasta la saciedad, ya que si eligió al PAN cayó en manos de un gobierno, en ese tiempo el foxista, que se proclamó desde el inicio “de empresarios, por empresarios y para empresarios”. Quizá la mejor opción era el Ingeniero Cárdenas para seguir de frente con López Obrador.


No virar a la derecha
 Antes y después del salinato la oposición era representada por Cárdenas. Si usted dejó el PRI y no eligió al PRD como su nueva camiseta política, pues entonces es de plano oportunista o ideológicamente de derecha, sintonizado en las paparruchas del neoliberalismo de guarache. Si después de haber gozado de las mieles del foxismo, al cuarto para las doce decide abandonar el barco, no le queda otra más que declararle su amor a López Obrador, porque al PRI difícilmente puede regresar y en el PAN no necesariamente podría quedarse porque sería mal visto por los siempre molestos militantes con memoria. La calidad de invertebrado le puede permitir adaptarse al nuevo contorno y entrar por alguna rendija política. No faltará quien aplauda su capacidad mimética, su valentía en cambiar de forma y coloración, será admirado también por haber cruzado no uno sino dos pantanos y, como puede cambiar de color, proclamará que no se ha manchado en su tránsito hacia la notoriedad, los reflectores y, eventualmente, la voluntad popular que lo encumbrará como el candidato natural (por ejemplo) para gobernador de su estado.

El pulpo Paul hizo de las expectativas de los apostadores sin seso la fuente de su capital deportivo, el cimiento de su notoriedad porque, ¿hay algo más perturbador que la total falta de conciencia y compromiso? Si lo trasladamos al ámbito de lo público, la volatilidad de su compromiso ideológico se traduce en una ausencia de lealtad que no debiera considerarse como meritoria rectificación, porque su mutabilidad es, simple y llanamente, ausencia de esqueleto, de forma definida, que cambia porque como invertebrado forma parte de sus atributos de sobrevivencia.


¿Cambio de escenario?
 Guardando las proporciones, el pulpo Paul mejora su vida desde el momento en que sus dotes adivinatorias son percibidas como tales por los seres humanos que quieren ver eso: un bicho que les resuelva la incertidumbre de un resultado. En el quehacer político humano, la ideología, los principios políticos asumidos de manera leal y permanente son un esqueleto que impide al pulpo Paul de dos piernas caber en cualquier hueco de la política y cambiar de coloración cuando conviene. La convicción política leal e informada, comprometida y permanente es el esqueleto que nos hace visibles e identificables, capaces de perder o ganar de manera responsable. Pero, para eso se requiere ser un ciudadano con respeto y autoestima, resistente al oportunismo y las claudicaciones. Este es el tipo de militante que se requiere en la lucha política del 2012 y no los que convierten en resumidero la opción más prometedora, parasitando su estructura y luego tronándola desde adentro. El neoliberalismo es, finalmente, una enfermedad progresiva y mortal, que deforma las instituciones, nubla el entendimiento de sus víctimas y estrecha el círculo de la dependencia y el atraso nacionales.

El llamado “innombrable” es, al final de cuentas, alguien que no necesita que se le mencione, porque su poder radica en el mimetismo de sus testaferros y secuaces, de derecha y de izquierda, pero con la etiqueta de ser muy maduros e institucionales en su mayoría.

viernes, 15 de octubre de 2010

El cambio es en reversa

Fuerzas revolucionarias
Una de las demandas sentidas de la Revolución mexicana fue la eliminación del puesto de prefecto político. Durante el porfiriato había un funcionario que se ubicaba entre el gobernador del estado y los presidentes municipales, cuyas funciones eran las de supervisar y controlar el trabajo de los alcaldes, subordinándolos a las exigencias del gobernador y desdibujando gravemente la importancia del alcalde y de la vida comunal. La bandera del “municipio libre” se levantó como una forma de oposición a lo que a todas vistas era una dictadura, reivindicando los supuestos básicos de la institución municipal en tanto sociedad orgánica basada en el principio de vecindad, capaz de autogobernarse y de ser autosuficiente.

La Revolución de 1910 hizo posible, tras la caída de Porfirio Díaz y el restablecimiento del orden constitucional vulnerado por Victoriano Huerta, el atender el régimen legal del municipio y definir su ámbito de competencia. Desde el Congreso Constituyente de Querétaro, figura en el artículo 115 constitucional la advertencia de que: “La competencia que esta Constitución otorga al gobierno municipal se ejercerá por el ayuntamiento de manera exclusiva y no habrá autoridad intermedia alguna entre éste y el Gobierno del Estado”, en obvia referencia a la eliminación y proscripción de la figura del prefecto político porfiriano.

Hasta ahora, las reformas al artículo 115 habían servido para reafirmar la vigencia del municipio y detallar y ampliar las atribuciones del gobierno municipal, entre las que cabe destacar la reforma de 1982 y la de 1999, siendo en esta última donde queda clara y expresamente establecido que el Ayuntamiento es el órgano de gobierno municipal.

En la actualidad nos encontramos con una especie de vuelta al pasado centralista con la iniciativa de Felipe Calderón consistente en la creación de un mando único de policía, en manos, en el caso de las entidades federativas, del gobernador del estado, aunque quien tendría el control político de todas las corporaciones y no únicamente la correspondiente al lugar de su residencia permanente o transitoria sería el presidente de la república.


Policía única
 Con la reforma que impulsa Calderón, los presidentes municipales no tendrán el mando de la policía preventiva (Artículo 115, fracción VII), en virtud de que el nombramiento de los jefes vendrá del gobernador del Estado y, consecuentemente, la relación política tendrá ese sentido. No se puede esperar lealtad para con el alcalde si se tiene pendiendo sobre la cabeza de la policía la decisión del gobierno de la entidad sobre su permanencia o retiro.

La trascendencia de esto radica en que el plan municipal de desarrollo no es necesariamente un ejercicio técnico, sino básicamente un proyecto político y administrativo que se opera merced a la acción concertada de los funcionarios gubernamentales y los sectores económicos y sociales de la circunscripción municipal, de acuerdo a los supuestos de impulso económico y bienestar que se plantea la administración durante el tiempo de su gestión.

El sustento histórico de la viabilidad del municipio parte del supuesto de la unidad política y administrativa del ayuntamiento, que se vería afectado si en la práctica el poder de decisión sobre asuntos de seguridad y orden público salen de la esfera municipal para pasar al gobierno del Estado con el pretexto de combatir al crimen organizado. El Bando de Policía y Buen Gobierno pasaría a la historia como expresión romántica del municipio en tiempos de su autonomía, antes de ser mutilada por la centralización funcional que significa la reforma propuesta a los artículos 21, 73 fracción 23; 115 fracción III inciso h y fracción VII de la constitución federal, con las consecuentes modificaciones a la constitución local.

Llama la atención que la reforma ignora la posibilidad expresada en la propia constitución de establecer acuerdos de coordinación en materia de seguridad pública, entre los tres órdenes de gobierno, sin que uno quede subordinado a otros. Baste recordar que: (Artículo 21, Párrafo 5º) La seguridad pública es una función a cargo de la Federación, el Distrito Federal, los estados y los municipios, en las respectivas competencias que esta Constitución señala (…), y (Párrafo 6º) La Federación, el Distrito Federal, los estados y los municipios se coordinarán, en los términos que la ley señale, para establecer un sistema nacional de seguridad pública.

Coordinación intergubernamental
Si la coordinación es posible por vía del acuerdo entre los órdenes de gobierno, sin disminuir las funciones de ellos ni subordinarlos, entonces, la reforma calderonista debe obedecer a otros fines. Lo anterior sugiere la necesidad de recordar que los propósitos de la descentralización de la vida nacional y el decreto sobre el nuevo federalismo en las dos décadas pasadas, puso el acento en los aspectos administrativos aunque siguió centralizando lo político. Así fue que el Sistema Nacional de Planeación se acompañó del Sistema Nacional de Coordinación Fiscal. Mientras que uno alentaba la vida local y su corresponsabilidad en el desarrollo del país, el otro controlaba los ingresos y egresos de las entidades federativas y los municipios al pasar por alto el principio de concurrencia tributaria (Artículo 31. Son obligaciones de los mexicanos: Fracción IV. Contribuir para los gastos públicos, así sea de la Federación, como del Distrito Federal o del Estado y Municipio en que residan, de la manera proporcional y equitativa que dispongan las leyes).

El resultado está a la vista: difícilmente se puede hablar de planeación del desarrollo en el ámbito local o municipal por la razón de que no cuentan con el control de las variables fundamentales que lo hacen posible. Para ser concreto, me refiero a los recursos económicos que permitan tener dominio sobre los ingresos y los egresos del estado o el municipio. La recaudación federal participable actúa como mecanismo de compensación de la falta de medios propios, dejando una estela de dependencia que se traduce en apatía para la gestión económica local y la generación de ingresos propios. A ese centralismo Calderón pretende añadir otro: el de la función policial; el de la procuración de justicia y la gestión de la seguridad pública.

Aunque es un absurdo y una contradicción al modelo de estado federal que el país adoptó en 1824, parece que la evidencia del retroceso no pasa por las mentes de algunos señores gobernadores y presidentes municipales alineados al PAN, más la ya normal fauna de acompañamiento situada en el espectro de las organizaciones políticas nacionales.


Iniciativa Mérida
 El ejemplo de vasallaje al imperio gringo que proporciona Colombia no debiera traducirse en medidas complementarias de subordinación a la paranoia de “seguridad nacional” que presenta Estados Unidos: El Plan Colombia no necesariamente debe aplicarse en una versión totonaca con el nombre de “Iniciativa Mérida”, consecuencia del exabrupto foxista de 2005 que fue el “TLC-Plus”, pero lamentablemente ya forma parte de los compromisos de México para con el vecino del norte.

¿Cabrá la posibilidad de que se presente una crisis de conciencia nacional en el gobernador de Sonora y recapacite sobre su entusiasta apoyo a la mamarrachada de la policía única calderonista? ¿Habrá alguien en el gobierno del Estado con una cierta cultura política que entienda las implicaciones de esa reforma? Al parecer se impone el pesimismo, aunque algo queda por esperar de los señores alcaldes sonorenses y, desde luego, de las buenas conciencias ciudadanas.

viernes, 8 de octubre de 2010

El mono es un peligro

Mono malo
La epidemia de SIDA se atribuyó a un mono mordelón de negritos que resultó una pantalla más de la desbordante imaginación destructiva de la gran industria química-farmacéutica de la patria del tío Sam. La evidencia de que fue un experimento descontrolado en el marco de los negocios que obsesionan a Cerebro y que Pinky trata de cumplimentar “haiga sido como haiga sido” es contundente.


Los laboratorios de “Big Pharma” funcionan a todo lo que dan mientras la periferia se dispone a proporcionar los sujetos experimentales que el imperio necesita con cada vez mayor urgencia, porque ¿para qué sirve el avance tecnológico si no se puede manipular el destino de seres humanos a placer? Los caprichos de la geopolítica del imperio son mandatos de ley para gobiernos como el de Colombia y México, pasando por minúsculas excrecencias de mosca geográfica en el mapa de las contradicciones del progreso y la democracia.

Titiritero
 Obama, como antes Bush, cumple con el deber de aceitar la maquinaria financiera-militar de hacer pinole la democracia internacional bajo la sospecha de que el terrorismo es la causa difusa y confusa que abrazan los enemigos de la democracia y el libre mercado, sumidos en el fango milenario de los arcaísmos culturales y las emanaciones ideológicas de corte radical que claman por la defensa de la soberanía de los pueblos y la igualdad de las naciones en el concierto internacional. Las amenazas a la “seguridad nacional” sirven tan bien como el anuncio de epidemias que obligan a comprar grandes cantidades de vacunas y accesorios para la protección de la salud, de acuerdo con las amenazas virtuales que el imperio proyecta en horario estelar.

Si Osama Bin Laden no habitó en Waco ni estudió en Columbine es lo de menos. El terror necesita algo de corporeidad, sustancia, nombre y apellido y un rostro que convierta los sueños en pesadillas cuyos horrores sean justificantes del arsenal de medios y formas de protección que se demandan. Bush repunta como líder de un pueblo neurótico, pusilánime y miedoso, enfebrecido por un militarismo de opereta que sublima el miedo profundo, el pánico que se destila en cada frase ofensiva contra el otro, el extraño que cree en las enseñanzas de Mahoma, el profeta. Los miles de millones de dólares fluyen porque el Congreso aprueba la masacre, el genocidio del otro, lejano, distante pero aun así cercano en sus peores temores.

Ayuda gringa
La cobardía técnicamente armada y científicamente guarnecida desencadena una invasión vergonzosa y criminal, que ahora con el paradójico Premio Nobel de la Paz Obama, se convierte en oportunidad de negocios para varios miles de “contratistas” y asesores que aniquilan una cultura que es sustituida por el “american way of life”. La rueda de la historia sufre un tropiezo en aras de la democracia y los derechos humanos, mientras gira impulsada ahora por riadas de sangre inocente.

El gran negocio del terror parece reservado a las potencias occidentales, pues poseen la tecnología genocida necesaria para llevar a feliz término las acciones emprendidas. La unipolaridad cobra víctimas atrincherada en el discurso humanista que cada tanto tiempo descarrila de tanta sangre y carne que tritura en su marcha triunfal hacia la privatización de la guerra y los frutos de la democracia en condiciones de competencia imperfecta. El monopolio del poder mundial trae consigo el reparto unidireccional de los frutos de asesinato en masa que resulta de la técnica al servicio de la muerte. Estados Unidos y socios son, una vez más, los que se reparten el mundo y sus milagros.


Botin
 El ejemplo de las potencias imperiales cunde a escala en la periferia, de suerte que las amenazas de terrorismo buscan formas criollas para penetrar en el imaginario popular e instalarse en las pesadillas de los ciudadanos consumidores de noticias televisadas o radiodifundidas. Así las cosas, el narco ataca y se convierte, por obra de Hillary Clinton, en “narcoinsurgencia”, mientras que el flujo de armas obedece la ley de gravedad: de arriba hacia abajo del mapa de América. De norte a sur, como lo hace la propaganda de odio y los apoyos condicionados a la cesión de soberanía.

Felipe Calderón, segundo presidente que confunde democracia con trivialidad declarativa, se pronuncia a favor del discurso del odio y la descalificación, en el afán de crearnos nuestro propio Bin Laden totonaca, en este caso tabasqueño. Calderón sentencia que AMLO es un peligro para México, en abierta paradoja si caemos en la comparación de propuestas y expectativas. El burro nos habla de orejas. Pero la repetición de un argumento efectista y pegajoso situado en una coyuntura electoral no necesariamente tiene sentido tras un triunfo dudoso y cuatro años de gobierno penosamente soportado por un país al borde de la clausura por insolvencia.


Trabajo coordinado
 Como broma macabra, el discurso repetitivo plagado de rebuznos auto incriminatorios tiene la altura propia de las grandes pifias de la historia electoral reciente en México, de suerte que no necesariamente asusta a los incautos del 2006, pero sí permite visualizar una campaña negra contra una alternancia creíble, en caso de que AMLO fuera postulado como candidato oficial de algún partido o coalición.

Como en el caso del SIDA o la gripe porcina, el terror mediático puede funcionar en lo electoral, pero para ello se requieren grandes dosis de estupidez destilada por los consorcios televisivos y demás medios “serios” que cobran planas enteras de propaganda oficial, que sean debidamente digeridas por las masas de famélicos votantes dispuestos a colocar el clavo que le falta a la cruz ciudadana en el 2012.

Cabe esperar más seriedad y reflexión patriótica por parte de los electores, de los partidos, de los funcionarios electorales, de la prensa, y más atención y vigilancia por parte de las redes sociales que toman parte en este, que parece ser, el proceso más importante del aun joven siglo XXI mexicano, por el contexto en que se da y por sus consecuencias. La moneda está en el aire.

martes, 28 de septiembre de 2010

En verdad traumático

Está por terminar el mes de septiembre, en medio de los horrores onomásticos a que nos ha condenado el gobierno azul de Felipe Calderón. Las toneladas memoriosas de utilería patria, cohetería de importación y transnacionalización de la independencia, nos hacen ver las luces y el sonido, como ajenos, lejanos, artificiales e invasivos; como una advertencia de lo que no somos ni seremos, pero de lo que podemos ser merced a la tramoya calderonista que atrapa a las mentes ingenuas, atarantadas o de plano ignorantes.

El del bicentenario ha sido un festejo anodino, verborréico, nicho de oportunidades de negocios para los mercaderes de la historia y la histeria escenográfica de los gobiernos maculados, insípidos y adulterados del fracaso del modelo televisivo reinante, de la realidad virtual de la dependencia, del atraso marginante y excluyente que empobrece hasta la memoria histórica y la convierte en caricatura supurante.

No quiero decir que la celebración de la independencia y la revolución sean inútiles. Lo que digo es que en medio de la desesperación nacional por lo que usted ya sabe y sufre quedan en primer plano los problemas del desempleo, ingreso insuficiente, inseguridad pública, evaporación de la seguridad social, autoestima a la altura de un sótano, falta de oportunidades para los jóvenes (y los adultos y los viejos y los neonatos) y la insatisfacción por ser una estadística de la pasividad nacional, un probable daño colateral en la guerra perdida contra la delincuencia que nos coloca en la mira de la “ayuda” militar extranjera, en el ojo del huracán de los intereses geopolíticos del imperio, en el paroxismo del enanismo mental hecho gobierno.

No se puede pedir a la población que lance vítores a los héroes que nos dieron patria y libertad cuando el convocante es culpable de una política excluyente y empobrecedora, apátrida y verdaderamente irresponsable, salvo que se suponga que el cumplimiento de las fechas, la realización de actos ceremoniales y el pronunciamiento de discursos, relevan a los gobernantes de ser consecuentes con sus responsabilidades de preservar nuestro patrimonio histórico y avanzar por la ruta del bienestar y la democracia.

Mientras que se despilfarran miles de millones en autopromociones y festejos endosados a firmas extranjeras, trascienden los subejercicios, las inescrutables bolsas de los fideicomisos, los negocios privados a la sombra del poder, la retirada incomprensible del gobierno en la conducción de la economía, la seguridad social, a cambio de un protagonismo declarativo que envilece la sobriedad republicana y hace pinole el respeto a las instituciones.

Desde luego que la independencia y el conjunto de movimientos de diverso alcance que llamamos revolución han cincelado nuestro perfil social, político y cultural, así como definido nuestras instituciones y la relación del país con el resto de Iberoamérica y el mundo. La memoria que se recupera y actualiza deja mucho por analizar, corregir y replantear, pero sigue siendo nuestra memoria histórica lo que determina los parámetros de la nueva sociedad que se construye, porque sin pasado no hay futuro.

Aprender de los errores, revalorar lo logrado y rectificar los fallos en el quehacer de nuestra sociedad es tarea de todos, pero sin conducción política no hay posibilidades que la sola voluntad de los millones de ciudadanos arribe a puerto seguro. El gobierno debe, entonces, asumir su responsabilidad constitucional y encabezar el proyecto político que recupere raíces y marque hitos en nuestra marcha hacia la el progreso, el bienestar y la justicia para todos.

Nuestra experiencia colectiva revela que carecemos de gobierno, que las instituciones se han vaciado de contenido por obra de la depredación interna y externa. Queda entonces un país por construir y una memoria por recuperar. Esa es la tarea que debemos emprender. Preparémonos anímicamente para el 2012, año de las definiciones más importantes para la nación mexicana. Si queremos…