Conspiración en Pémex

Notas Sueltas es un espacio de opinión sobre diversos problemas de carácter social, económico y político de interés general. Los comentarios pueden enviarse a: dalmx@yahoo.com

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Aires navideños

Noviembre ha cumplido su fecha de defunción con la puntualidad con la que mueren los mexicanos que postulan para ingresar a las dilatadas filas de los daños colaterales calderonícolas. Mañana será diciembre, mes de los aguinaldos y las ofertas con precios a rajatabla, las promociones y los paquetes exclusivos que se ofrecen masivamente a gritos y a bocinazos, mes de la estridencia convertida en reclamo publicitario, oferente de paraísos al alcance de su presupuesto y con facilidades de pago.


La iniciativa privada, la muy privada y la escrupulosamente privada, relajan sus fajas térmicas y se disponen a ventilar las maravillas de la economía de mercado, del microcrédito, de la vida loca de los pagos pequeños, de las solicitudes de crédito con cargo a los remordimientos de conciencia, de la indigencia programada por semana, quincena o mes, de las ventajas del mercado cautivo, frente a las saludables precauciones que debe tomar la demanda ante los requerimientos de la oferta.

Por otra parte, el ciudadano-cliente, transita por el empedrado de buenas intenciones y promesas de pre-campaña que cuelgan de las ramas de las ilusiones perdidas en el árbol político nacional, como esferas de colores que anuncian el próximo estallido social, la caída estrepitosa de prestigios y el rebote de personalidades que huelen a diseño de imagen vendido a granel en los mercados públicos.

A pesar de los esfuerzos mercadológicos del gobierno, el anuncio de nuevas marcas de policía no logra seducir a los consumidores, acostumbrados al gato por liebre de los anuncios de remedios milagrosos contra la impotencia oficial y los dolores de cabeza ciudadanos. La nueva palabra en la jerga comercial es “acreditable”, lo que es susceptible de acreditar.

En un estado civilizado regido por leyes, el crédito de una institución emana de sus funciones y de la capacidad de que es dotado para cumplirlas en beneficio de la sociedad, así es que el gobierno actúa de acuerdo al interés ciudadano con el apoyo y la confianza de éste. Podemos decir que está acreditado por la confianza pública en el marco del derecho. Desde luego que esa confianza se puede perder en la medida en que se incumpla la obligación de servir al interés ciudadano. Quienes tienen la función de salvaguardar el orden y el imperio de la ley se llaman policías y su cuerpo es “la policía”.

Una policía puede ser buena, mala o pésima, pero sigue siendo policía. Si no sirve se le reforma, capacita, supervisa, reglamenta y evalúa. No necesita de la marca “acreditable” porque toda la función pública, por el hecho de serlo, está sujeta a escrutinio y mejora. Quien no cumple, es o debe ser, sancionado o, en caso extremo, dado de baja.

Con la novedad de la policía estatal “acreditable”, se pudiera suponer que el al gobierno le pareció insuficiente contar con un cuerpo policiaco sujeto a reglamentación particular y dotado de una jerarquía con responsabilidades específicas. Una de ellas, común a todo servidor público, es cumplir con lo que legalmente le corresponde y dar cuenta de ello. En realidad no es necesario crear nuevos membretes, logotipos, escudos y uniformes, porque no es un producto comercial que tenga que luchar con la competencia y que depende de lo llamativo de su lanzamiento al mercado.

Es probable que, por su ignorancia profunda sobre los misterios del sector público, los panistas venidos a funcionarios no atinen a comprender lo innecesario que es inventar lemas publicitarios si se trata de funciones gubernamentales establecidas en las leyes.

Es cierto que el neoliberalismo atrofia el sentido común y empaña la vista de los gobernantes, pero basta con leer el marco normativo vigente para enterarse de las funciones de tal o cual corporación. Lo que interesa es el cumplimiento, no su eventual cambio de nombre o de integrantes.

Por otra parte, lo acreditable no es igual que acreditado, y el crédito no lo conceden las marcas, anuncios espectaculares ni el aparato promocional que paga espacios periodísticos, sino las acciones emprendidas y los propósitos cumplidos. Qué triste papel, el del gobierno, porque ni siquiera en el nombre del nuevo cuerpo hay un compromiso explícito de obligación con la sociedad y, simplemente, se relativiza al sugerir que queda al arbitrio de alguna otra instancia burocrática. En una democracia esto es fatal y las novedades debieran ser las de contar con funcionarios cumplidos y decorosamente remunerados, de cara a una sociedad que avanza por la ruta del empleo e ingreso decente y posibilidades de ahorro e inversión.

Ya se perciben los aires decembrinos, de aguinaldos y regalos, en contraste con la fetidez de las cloacas donde se refugian los excluidos, los cada vez más numerosos marginados y condenados a la indigencia, a los fantasmones de ropas raídas y mirada desesperada que nos asaltan en las calles, plazas y avenidas, pidiendo ayuda o amenazando nuestra seguridad. Los marginados que deambulan por las calles, acreditan que el gobierno falló, que dejó de responder a las expectativas de progreso y bienestar de la sociedad. La nueva policía ¿a quiénes va a proteger y a qué intereses va a servir?

martes, 29 de noviembre de 2011

Artidoro, el tercer aniversario.

Artidoro Lagarda Núñez
El día 26 de noviembre de 2008, falleció mi amigo Artidoro Lagarda Núñez a causa de un infarto al miocardio. Hace tres días cumplió tres años de habernos abandonado por causas de fuerza mayor.

En los días de estudiante, Artidoro demostró una gran vivacidad intelectual y buen ánimo para afrontar los problemas de la cotidiandad en nuestra Escuela de Economía. Inteligente, jovial, buen lector y conversador, pronto se ganó el aprecio de la tropa irreverente que eramos a inicios de la década de los 70.

Tuve la fortuna de hacer equipo académico con Artidoro y José Guadalupe "Chapito" Islas Contreras. El estudio y la discusión teórica se mezclaba de manera natural con los aspectos lúdicos de la vida estudiantil. El sentido del humor jamás estuvo ausente en los espacios académicos y en la muy amplia gama de escenarios que nos propocionaba la ciudad capital sede de la Universidad de Sonora.

El amigo sigue en el recuerdo de los que lo tratamos como compañero de las muchas batallas que la juventud, en su momento, tiene que librar. Su trayectoria profesional fue, por decir lo menos, variada, interesante, con sentido social. Trabajó en los campos de la política, la administración pública y la docencia.

La generación de economistas a la que pertenecemos, la 73-78, lo recuerda con el afecto y la gratitud que se debe a un buen hombre y profesional honesto. Fue un placer conocerlo y contar con su amistad.    

domingo, 27 de noviembre de 2011

Fundación de la Escritura


Cuando Irak aún no era Irak, nacieron allí las primeras palabras escritas. Parecen huellas de pájaros. Manos maestras las dibujaron, con cañitas afiladas, en la arcilla.

El fuego, que había conocido la arcilla, las guardó. El fuego, que aniquila y salva, mata y da vida; como los dioses, como nosotros.

Gracias al fuego, las tablillas de barro nos siguen contando, ahora, lo que había sido contado hace miles de años en esa tierra entre dos ríos.

En nuestro tiempo, George W. Bush, quizá convencido de que la escritura había sido inventada en Texas, lanzó con alegre impunidad una guerra de exterminio contra Irak.

Hubo miles y miles de víctimas, y no sólo gente de carne y hueso. También mucha memoria fue asesinada.

Numerosas tablillas de barro, historia viva, fueron robadas o destrozadas por los bombardeos.

Una de las tablillas decía:


Somos polvo y nada.
Todo cuanto hacemos no es más que viento.


Espejos - Eduardo Galeano

jueves, 24 de noviembre de 2011

La ley universitaria

Para el jueves 24 de noviembre, a las 12:00, se había convocado una Jornada continental de movilización en defensa de la educación como un derecho, en apoyo de los estudiantes de Chile y Colombia. En el caso de los universitarios de Sonora, la cita se fijó en el Edificio Principal de la Universidad de Sonora, conocido ahora con el nombre de edificio de Rectoría, que da cuenta de su vocación como asiento de la burocracia centralista en turno.


Se pegaron en varios sitios pequeños avisos que invitaban a la quema simbólica de la Ley Orgánica No. 4, aduciendo que “a veinte años de su imposición, ha desaparecido toda práctica democrática, burocratizando la educación y anulando la participación de los estudiantes en la toma de decisiones.”

En realidad esa afirmación se queda corta y merece comentario aparte. Sucede que no sólo son los estudiantes el sector excluido en la toma de decisiones, sino que de manera particular lo son los académicos. Trataré de explicar este punto.

Los profesores e investigadores son la columna vertebral de las funciones sustantiva de la institución, y son los únicos sujetos auto-evaluables y auto-corregibles, que conducen el proceso de enseñanza-aprendizaje y de generación de conocimientos, y que son la cara institucional en el terreno de la lucha contra el conocimiento vulgar y en favor de la preparación disciplinaria. Son el referente cotidiano de los estudiantes por la frecuencia de sus interacciones con quien posee el conocimiento y la experiencia profesional. No es la burocracia como totalidad ni los burócratas en lo articular quienes alientan la especialización del conocimiento y las mejores prácticas, sino el que predica con el ejemplo y la comunicación dentro y fuera del aula o laboratorio.

El personal académico es quien en realidad representa la institucionalidad, porque hace posibles y perfectibles las actividades sustantivas, y ejemplifica el ideal estudiantil del logro profesional en la etapa más importante de su desarrollo, que es justamente el tiempo en que el joven aprende los rudimentos de su arte y su ciencia.

Las interacciones entre profesores y estudiantes en el contexto áulico, determinan por su calidad la imagen institucional. La burocracia solamente debe proveer los recursos y apoyar el esfuerzo del quienes hacen el trabajo universitario. Por eso son la docencia, la investigación y la difusión y extensión actividades sustantivas, y la administración es adjetiva. La Ley Orgánica 4 puso patas arriba este elemental principio.

La ley vigente pervirtió la vida universitaria al poner por encima de su sustantividad a la administración. Decretó la separación entre el estudiantado y los académicos respecto la vida cotidiana institucional y los depositó en el cesto de la basura política al dejar en manos de una serie de estructuras administrativas el poder de decisión que antes, en la época de la Ley 103, era compartido por autoridades, docentes y estudiantes. Así, los marginados son los profesores y los estudiantes, meros accidentes demográficos en la superficie universitaria.

El ordenamiento vigente ha propiciado la consolidación de camarillas burocráticas cuya única prioridad es la de perpetuarse en los puestos, lo que genera actitudes clientelares y la idea de que la posición lograda es parte de su patrimonio grupal. El clientelismo es la conducta de moda sustentada por el fuerte impulso de la Ley 4, mediocrizando la institucionalidad y nulificando la vida académica, debido a que los espacios de participación se cierran o condicionan.

La quema simbólica de la Ley 4 propone una universidad mejor, animada por el genuino deseo de servir a la sociedad y no al gobierno en turno. Estar con el pueblo y no con los privilegiados del poder. Ser socialmente responsables y no parte del séquito clientelar del neoliberalismo de guarache incrustado en la educación superior de Sonora, México y el mundo. Rescatemos la conciencia crítica de la sociedad.

Modalidad de secuestro

Comparto con usted el texto de un mensaje que recibí en mi correo:

PASEN LA VOZ, PARA QUE TODOS AQUELLOS QUE TIENE NIÑOS PEQUEÑOS TENGAN CUIDADO, ASI COMO LOS QUE NO TIENEN, PERO TIENEN SOBRINITOS, PRIMITOS, VECINITOS, ETC. . . .


Es urgente cambiar las leyes para bajar la edad para penalizar a los delincuentes....sobretodo los "niños" que actúan como adultos a la hora de hacer una maldad.

INFORMACION

Sucedió en Guadalajara, Jalisco, en un famoso centro comercial ubicado en Ave. Vallarta. Me bajé y tomé de la mano a mi nena y en un momento ésta me grita "MAMI, MAMI" yo al voltear veo a un niño entre 10 y 13 años de edad bajito, de pelo lacio, bien vestido sujetando a mi hija de la mano y empezando a darle tirones, pero como yo a ella siempre la sujeto de la muñeca y no de la mano, esto por una recomendacion que me hicieron en Estados Unidos, el niño no pudo arrebatármela. Inmediatamente después aparecio otro menor de aproximadamente la misma edad, solo que éste de cabello rubio y tez blanca, que por mi lado izquierdo trataba de distraerme.

Yo al principio pense que eran hermanos y que yo habia quedado enmedio de una pelea (y yo creo que todos los testigos pensaban lo mismo porque nadie trató de ayudarme). El caso es que yo no solté a mi hija y ellos huyeron. Inmediatamente me subí a mi camioneta y hablé con un amigo que trabaja en la Procuraduria y cual fue mi sorpresa cuando me explicó que esto que me hicieron a mi es UN INTENTO DE SECUESTRO mismo que perpetra y planea una banda denominada LOS PAÑALES quienes tienen entre 10 y 15 años de edad y los cuales estan comandados por dos adultos. Estas personas actuan de la siguiente manera: interceptan en los estacionamientos de los centros comerciales a señoras o jovencitas que lleven niños generalmente no mayores de 5 años, se acerca primero uno que intenta de manera sorpresiva hacer que la mamá suelte al menor, si a la primera no lo suelta entonces se acerca otro que por el lado contrario empieza a gritar a fin de que la madre voltee se distraiga y asi lograr su objetivo que es que suelten al menor. Mientras tanto, un adulto pone en marcha un vehiculo robado del mismo estacionamiento, y que solo utilizan para subir al menor y acercarlo a una avenida en el que lo esta esperando otro vehiculo en el que escapan. Otro adulto se acerca a la victima para "AYUDARLA" buscando con esto que hable por telefono con el esposo o algun familiar y de ahi sacar los datos para pedir el rescate. Este modus operandi ya ha sido captado pero claro aun no se ha hecho nada al respecto. Por eso mismo les pido que por favor reenvíen este correo a todos sus contactos. Hagamos una cadena para prevenir este delito.

PROTEJAMOS A NUESTROS NIÑOS.

CIUDADES EN LAS QUE OPERAN: GUADALAJARA, MONTERREY, D.F., PUEBLA, TIJUANA, MEXICALI, CHIHUAHUA, CD. JUAREZ, NOGALES Y HERMOSILLO.

ALERTEN A SUS FAMILIARES!

domingo, 20 de noviembre de 2011

Elecciones en España

Un aniversario...

La prensa da cuenta de la cantidad de participantes en el desfile del 20 de noviembre, demostrando que la cantidad puede ser mejor argumento que la calidad. Los miles de hombres, mujeres y niños puestos en la coreografía que imita las varias actividades deportivas combinando con el vestuario y el arte de la charrería, se ve complementado con la música folclórica para dar la ilusión de estar en un rapto histórico, en una especie de reproducción de algo que es heroico en la medida en que la imaginación se vea alimentada con el conocimiento del pasado.


Las estampas sugerentes de un país en marcha donde los participantes son jóvenes, sirve para los fines de la inducción patriótica y la trivialización de la ideología, aunque nadie dejaría de sentir algo en sus entrañas, como puede ser la vaga sensación de agruras al ver que un gobierno conservador formaliza un capítulo de nuestra historia quitando las páginas donde aparecen las demandas de un pueblo que no ha terminado de lograr su cumplimiento.

A pesar de haber sido fuente del gobierno que dijo reivindicarlas, aquellas exigencias populares contra los explotadores, contra un gobierno espurio manchado de sangre, por la vigencia del texto constitucional y el estado de derecho, por la libertad municipal y el progreso de las comunidades, por el reparto agrario y mejora de las condiciones de vida de los trabajadores, permanecen en espera de ser cumplidas. Del dicho al hecho hay aún mucho trecho.

En los años 90 el gobierno optó por eliminar del discurso las referencias a la revolución y a inicios del siglo XXI, la derecha en el poder decidió cancelar la celebración de la fecha al igual que del día del trabajo, en un acto de negación de la memoria que huele a demencia programada, lo que sólo es posible si se consideran peligrosas las ideas y el recuerdo de los eventos que han marcado nuestra historia. El olvido intencional revela culpa y la eliminación oficial del recuerdo supone la voluntad de manipular el consciente colectivo hacia el aplauso del espectáculo y no del contenido.

La opinión pública podrá comentar sobre los vestidos, de lo atractivo del espectáculo, de lo monas que lucían las chicas, de lo bien que pitaban las ambulancias, los carros de bomberos, de lo pequeño de las faldas y lo favorecedor del ejercicio. Pero del contenido ideológico político de la revolución, ni hablar.


Villa y Zapata
 Sucede que la memoria de las luchas de nuestro pueblo conlleva una cierta carga de compromiso, de responsabilidad generacional incómoda, de exigencia del pago de una deuda que crece en la medida en que el país no avanza en democracia ni en justicia social, sino que retrocede al levantar, en la práctica, las banderas del “orden y progreso” como consigna de la burguesía liberal en el discurso pero cerrilmente conservadora en sus intereses. Con fluctuaciones dramáticas, el siglo XIX mexicano deja un legado de profundas asimetrías que la Revolución pretende resolver.

El movimiento armado de 1910-17 es sucedido por el congelamiento de las consignas y la institucionalización del cambio, que se instituye políticamente en 1929 para dar giros importantes en 1934 y en 1946. La sinuosidad de la lucha convertida en argumento de venta política alcanza una trayectoria lineal a partir de 1982, inaugurando la contrarrevolución y el achicamiento del Estado, lo que se profundiza en los años 90 para revelarse proyecto de la derecha y el conservadurismo neo-porfirista en la primera década del siglo XXI.

Estamos, entonces, ante la curiosa situación de una conmemoración descafeinada, descremada y homogeneizada, reducida a su mínima expresión y rodando por la pendiente del absurdo, por ser su contenido opuesto a su forma, por implicar una renuncia objetiva al movimiento social de 1910 y sin embargo, una cierta adhesión al folklorismo que se le atribuye, como si conservando la ropa del difunto pudiéramos ignorar sus ideas y experiencia de vida.
Es posible que la ciudadanía consciente, la nueva oposición, la reciente disidencia, recoja lo que otros dejaron en su camino hacia la cloaca neoliberal, y como el ave fénix, los ideales de la Revolución surjan de sus cenizas con la fuerza de la promesa de quienes lucharon en los campos y ciudades de la patria por su bienestar y progreso. Podremos decir entonces que somos muchos y no olvidamos.

domingo, 13 de noviembre de 2011

El cuerpo del delito

Calderón lamenta en tono lloriqueante la caída fatal del helicóptero que transportaba varios personajes de variada cilindrada pero que formaban parte del gobierno y fuerzas armadas. La ley de gravedad igualó al anterior secretario con el último borrando las diferencias de origen: gallego uno y el otro nativo del noroeste del país, panistas ambos y, en la actualidad, referentes importantes en la necrología calderoniana, VIP en las esquelas y las lamentaciones, objeto de loas y homenajes póstumos con derecho a la reiteración onomástica.


Los otros ciudadanos son de a pié. Los más de 40 mil son fantasmas sin asidero en la memoria oficial porque forman en las filas de los candidatos a olvido que engrosan los expedientes de una burocracia con Alzheimer; son daños colaterales y no personas con nombre y apellido, con familia y raíces en sus comunidades respectivas.

Si colocamos la suma de decesos en una cesta llegaremos a la conclusión que más del 99 por ciento de ellos pasa inadvertido y que el volumen que desplazan se borra como trazo en el agua, en cambio, menos del 1 por ciento restante tiene el mérito de las atribuciones calderonianas en materia de importancia, de significación, de amistad y cercanía con el titular del Ejecutivo federal. El peso de los muertos simples-mortales, causantes menores, asalariados, consumidores cautivos de propaganda oficial y publicidad comercial, clientes de changarros y tiendas de conveniencia, tarjetahabientes insolventes y endeudados perpetuos, precaristas del empleo y el ingreso, marginales sin sustancia ni sombra en las estadísticas de los logros del régimen, su peso −decía− es irrelevante.

Se tiene la impresión de que la falta de sustancia, de corporeidad, obedece a razones que la física no alcanza a explicar, aunque la política y la moral aportan algunas pistas para su esclarecimiento. Los ciudadanos en este país son registros estadísticos que se revisan en períodos electorales, quizá objeto de ajustes en el padrón, de vigilancia transitoria y de eventual atención por parte de las distintas opciones políticas legalmente registradas en el catálogo de derechohabientes presupuestales del IFE. Como toda oferta crea su propia demanda, las despensas, acarreos, recomendaciones a terceros, evasión real o virtual de responsabilidades que en conjunto son el contenido de las prácticas clientelares, se erigen en la forma de relación propiciada por el sistema, apoyada por las organizaciones beneficiarias de canonjías y prebendas, porque son el aceite que necesita la maquinaria gubernamental de cara a su renovación de reptil político. La piel se sustituye cada tres o seis años, mientras que el cuerpo permanece.

Al parecer, este animal quimérico ha logrado la hazaña de meterle en la cabeza al pueblo la idea de que es necesario, que las cosas no funcionarían sin él, que representa la única respuesta a los males del desempleo, la inseguridad, la falta de oportunidades…, que el mercado es la única vía de progreso y bienestar y que todos estaremos mejor en la medida en que el capital avance sobre el trabajo. Un argumento estelar es el que se refiere a la propiedad: si nosotros nos vamos, entonces llegará el lobo y te comerá con los dientes del populismo de izquierda, las muelas del socialismo y desgarrará tu patrimonio con los colmillos de la estatización. La pregunta es simple y automática: ¿Quieres que te quiten tu casa, tu carro, tus hijos? El remate consiste en igualar democracia con mercado.

El ciudadano, víctima de una ignorancia cuidadosamente inducida por el sistema educativo nacional, incorpora los elementos de su cautiverio ideológico, en el que se encuentran ausentes el nacionalismo, el patriotismo y la solidaridad, a cambio de un supuesto progresismo cuyo equivalente más próximo es la falta de identidad nacional y compromiso social. Un pueblo invertebrado es, desde luego, más propenso a aceptar la ayuda extranjera en asuntos que son, o debieran ser, de la exclusiva competencia de las autoridades nacionales. Sin sustancia ni camino, el crimen organizado parece ser la antesala del logro del excluido, del paria social. Los principios y valores quedan para los que tienen algo que perder, mientras que el que nada tiene, se resuelve a buscar algo que ganar. Así, las vías del logro económico y una suerte de reconocimiento social se abren para el que la justicia social era puerta cerrada.

En medio de la lucha por la subsistencia frente al derroche plutocrático están los muertos anónimos, los muchos miles que no tendrán ceremonias de homenaje, panegíricos, nombres de calle, de edificio, de sala de juntas. Entre los vivos como entre los muertos, la desesperanza tiene criterios de inclusión.

La lucha entre el bien como franquicia neoliberal y el mal como condena proletaria, configura cuadros delictivos que, sin el factor económico y distributivo, difícilmente se entenderían. Para ello están las cifras de desempleo, de los niveles de ingreso, de la distribución del gasto, de enfermedad y mortalidad, de escolaridad..., frente al recuento de logros del gobierno neoliberal que busca culpables entre los ciudadanos desechables del sistema, de todos los males y problemas que el modelo económico ocasiona pero que según el dogma fondomonetarista debieran no existir: los pobres resultan ser los culpables de la pobreza, de la contaminación ambiental, del desperdicio de recursos y de la falta de oportunidades para todos.

Si criminalizamos la pobreza, tendríamos resuelto el problema de la asignación de culpas y por eso parece interesante aquello de que “muerto el perro se acabó la rabia”. Las víctimas deben responder ante la ley por su pobreza, su desventura, su marginación, de suerte que las muertes por las acciones policiales y militares alcanzan la categoría importada de daños colaterales. Son, como se ha declarado, víctimas de fuego cruzado entre bandas criminales, o bajas causadas entre pandilleros.

En este orden de ideas, si el muerto es por definición miembro del hampa, la pobreza resulta el arma humeante de la criminalización, el cuerpo del delito que releva cualquier argumentación exculpatoria. Son culpables, hasta que importe socialmente demostrar lo contrario.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Irritación democrática

El mundo se encuentra masticando con celeridad rumiante las incidencias de la tragedia griega que bajo los auspicios del FMI es escenificada por la Unión Europea en el contexto de la zona del Euro. Los papeles son intercambiables y no falta la atinada versatilidad de la coreografía, el sonido y la iluminación, sin dejar de lado la dirección escénica subrogada en forma mancomunada a Alemania y Francia.


Sin duda el espectáculo abre las posibilidades de aplicación en el primer mundo de las recetas siempre exigibles a la periferia del sistema, cuando se descubre que no todo lo europeo huele a progreso y actualidad y donde la fea palabra “subdesarrollo” encuentra aplicaciones ilustrativas. Las lecciones de Portugal, Grecia, Italia y España, para contar con una sola mano, son altamente didácticas sobre las implicaciones de pertenecer a un club exclusivo que puede ser excluyente. Dicho de otra manera, los pocos se pueden reducir a menos cuando de la salud económica se trata, a pesar del esfuerzo de homogenización fundacional de la Unión Europea.

Sucede que la realidad es más compleja que las cuentas planas y uniformes que se hacen en la contabilidad del FMI con sus modelos o recetas fabricados en la superficie acogedora del escritorio ejecutivo, la mesa de juntas o los gabinetes de estudio en los que disponen de tiempo, recursos y autoridad para formularlos y exigir su implementación sin el conocimiento y la legitimidad necesarios para ello. Mientras tanto, Angela Merkel se erige en la cabeza aparente de un cuarto Reich que resuma fascismo económico ahora inspirado en los ajados valores de occidente con epicentro en la deuda de personas y países.

El caso concreto de Grecia, permite revalorar otros conceptos, como por ejemplo el de la soberanía nacional, venido a menos ante la imperiosa necesidad de vivir la vida loca de la actualidad centralista y unipolar del pensamiento económico dominante, y penetrar los misterios de la realidad orweliana que hace posible que los países más endeudados y dependientes del exterior sean los que modelen la economía y las finanzas. Alemania depende de sus exportaciones y ha congelado los salarios desde hace 20 años, con grave daño para el empleo y el ingreso de millones de trabajadores y sus familias, porque a lo anterior se añade el deterioro de la seguridad social. Guardando las proporciones, en Estados Unidos la pobreza avanza y cada vez se convierte en salida “necesaria pero dolorosa” en recorte de recursos destinados a programas de bienestar social, pasando por los recortes en educación y la privatización de los planteles del nivel básico, lo que debe sumarse a la desprotección creciente de los viejos, los desempleados y los jóvenes que si llegan a conseguir financiamiento para sus estudios, terminan con una deuda impagable.

No es necesario recordar a usted que Estados Unidos ha sostenido su economía a través de fabricar pretextos para intervenir militarmente en otros países, de ahí que, en esencia, dependa del exterior para sostener una economía basada en el consumismo y el desperdicio. Lo alarmante de esta situación es que el equilibrio precario de la convivencia multilateral basada en relaciones asimétricas descansa sobre el bienestar de las familias. En los países integrantes de la Unión Europea, como en Iberoamérica, los costos de la crisis corren por cuenta de las clases trabajadoras, cada vez menos capaces de acceder a los mínimos de bienestar.

La tragedia griega representa los avatares de un mundo sin conciencia, perdido en los vericuetos de un modelo económico mundial que profundiza las diferencias entre ricos y pobres, ignora la diversidad cultural y política de las naciones, y procura el crecimiento, el control de la inflación y las ganancias del capital pero no el desarrollo, la calidad de vida y el respeto a la identidad y la cultura propia y ajena.

Bajo el supuesto de homogeneidad y conformidad, las medidas económicas que se imponen chocan con la heterogeneidad e inconformidad de los ciudadanos agredidos en todo lo ancho del mundo, de ahí que, ante la falta de oportunidades, cancelación de espacios, evaporación de expectativas de proceso y bienestar, la indignación cunde y se ancla en la conciencia colectiva, en un florecimiento de la diferencia, de la identidad, de la capacidad humana de reaccionar defensivamente ante la amenaza o agresión.

Los indignados son, en Europa y América, el rostro de una nueva humanidad posible. Se bosqueja un nuevo estado de la relación entre el ciudadano y el poder donde la voz del derecho y la razón vayan de la mano en busca del bien común. La indignación permite suponer que otro mundo es posible.