Notas Sueltas es un espacio de opinión sobre diversos problemas de carácter social, económico y político de interés general. Los comentarios pueden enviarse a: jdarredondo@gmail.com

viernes, 20 de marzo de 2009

Foro de desarrollo municipal


El día jueves 19 se celebró el VI Foro estatal para el desarrollo municipal en la ciudad de Navojoa, Sonora, organizado en la Unidad Regional Sur de la Universidad de Sonora por la División de Ciencias Económicas y Sociales.

El evento constituye un eslabón más en la cadena de esfuerzos por conocer, analizar, definir y detallar las circunstancias que rodean al desarrollo regional que, en este caso, puso su acento en el personaje fundamental de las transformaciones regionales: el municipio.

En esta ocasión asistieron representantes de los municipios de Huatabampo, Etchojoa, Navojoa y Benito Juárez. Ahí se expuso la problemática desde el punto de vista de sus actores provilegiados, como son los funcionarios municipales que tienen que ver con el desarrollo económico de sus comunidades.

Falta, desde luego, mucho por hacer, pero lo trascendente de esta reunión es que se reconocieron fallas, carencias, inercias así como también las acciones que se emprenden y las que se habrán de emprender.

Hay municipios donde el mayor peso de la actividad económica recae en las actividades agrícolas y ganaderas, otros cuentan con pesca, con minería, la mayoría con evidentes ventajas turísticas; algunos tienen potencialidades industriales que una vez desarrolladas iniciarán la otra historia del Mayo.

No cabe duda que un sector industrial desarrollado puede hacer de locomotora que jale al resto de los sectores, sin dejarse de considerar una terciarización acorde con esto.

El Mayo es una región altamente promisoria en muchos sentidos. En el VI Foro de desarrollo municipal se descubrieron a los ojos de los asistentes, algunas de las promesas que pueden ser cumplidas, con el concurso de la institución promotora: la Universidad de Sonora. Felicidades.

miércoles, 11 de marzo de 2009

elecciones


Las elecciones suponen un ambiente y una voluntad para decidir, de entre varias opciones, la que al votante parezca que reune los requisitos de idoneidad, capacidad y confiabilidad. El proceso electoral parte del supuesto de la equidad y la transparencia, por lo que los resultados son acatables por todos, ganadores y perdedores. Cuenta, en este caso, con la credibilidad que le da la certidumbre de ser legal y legítimo.

La democracia exige que las responsabilidades públicas del más alto nivel sean asumidas por quienes fueron favorecidos por el voto mayoritario de los electores.

En la Universidad de Sonora, la democracia no es directa, ni indirecta. Simplemente la elección del rector se deja en manos de un pequeño grupo de notables sujetos a sus propias circunstancias, es decir, al margen de las aspiraciones de los académicos, empleados manuales y administrativos y estudiantes.

Se han registrado 15 aspirantes, de entre los cuales la Junta Universitaria decidirá quién es el futuro rector, a partir, se dice, de una auscultación a quienes expresamente soliciten audiencia para opinar a favor de tal o cual personaje. "Los más mencionados", pasarán a ser considerados elegibles y, en una última etapa, la Junta decidirá quién ocupará el cargo.

En este marco de relaciones, es legal la minusvalía de la opinión de los universitarios, que puede o no ser tomada en cuenta según la soberana discreción de los miembros de la Junta.

Se sabe que hay un candidato de la Administración que, para variar es químico y oriundo de Cd. Obregón. La cargada hace acto de presencia y los apoyos matraqueros se convierten en mecanismo de sobrevivencia de la burocracia, en un ejercicio desangelado por necesidad.

Otros, se quedan con la ilusión de que los cambios son posibles dentro de los estrechos cauces de la insistencia propositiva.

Pero, la democracia, ausente en la vida institucional, es el verdadero expediente de la transformación, es el eslabón perdido, la piedra de toque, el oscuro objeto del deseo de una mayoría anodina y pusilánime que cuida la posibilidad de ingresos adicionales al salario por vía de la dádiva fundada en la simulación.



miércoles, 25 de febrero de 2009

La sucesión rectoral


En junio acaba el segundo período de Pedro Ortega Romero al frente de la UNISON y la Junta Universitaria acaba de lanzar la convocatoria para el registro de aspirantes al cargo.

Las reuniones de "análisis" y la imaginación puesta al servicio de la redundancia administrativa se ponen en el menú cotidiano de los universitarios.

Unos, disciplinados con esa extraña idea de institucionalidad que acogen con beneplácito los cortesanos, se hacen presentes para apoyar la candidatura del delfín de la administración, una vez que fue bendecido -se dice- por señor gobernador, toda vez que garantiza que la cosa siga igual en una institución que se presenta flojita y cooperando con la marcha anodina del quehacer público del gobierno de Bours. Otros, con el ánimo de hacer presencia en la inevitable crónica de la sucesión anunciada de la quimiocracia, con el ánimo de trepar a la burocracia y gozar de un jugoso complemento al menos por cuatro años. Algunos más, se mueven para legitimar el palo dado y hacer valer el ritual de la auscultación y la apariencia de democracia y transparencia en ese cuarto de tiliches donde se deciden el rumbo y destino de la institución.

En lo personal, la reunionitis me parece un ejercicio ocioso. Sería más útil el fortalecimiento de un sindicalismo generador de contrapesos, sobre la base de un conjunto académico capaz de decir "no" a la seducción burocrática, antes que buscarla sin recato.

Lo cierto es que nuestra universidad acusa signos evidentes de agotamiento, manifiesto en esa sensación de comodidad doméstica con que se manejan los asuntos institucionales o, dicho de otra manera, la confusión en todos los niveles de lo institucional con lo personal. De repente se oye decir a un funcionario que le costó (a él) la remodelación de una oficina, o el pago de la nómica quincenal, o la compra de mobiliario y equipo. Se asumen actitudes de propietario del espacio común, de hacendado porfiriano en el trato con los trabajadores manuales, administrativos y académicos. Es el "yo" y el "mío" que se sobrepone al "nosotros" y al "nuestro".
La dimensión social de la institución se pulveriza ante el embate del patrimonialismo más ramplón. En esta lógica se trabaja en la sucesión rectoral, porque la ley actual protege la apropiación privada del espacio y el tiempo público, institucional, social, políticamente deseable. Es necesario recuparar el espacio académico, apesar de la cómoda inercia generada por la Ley 4 y por el glamour de los reconocimientos facilones a la domesticación universitaria.

viernes, 20 de febrero de 2009

Optimismo


El optimismo del gobierno expresado en profusas declaraciones del titular del Ejecutivo federal, permite a los mexicanos sustentar el supuesto de la demencia senil que atosiga al conservadurismo hecho gobierno: el PAN, tras uno y medio períodos presidendiales, ha demostrado contundentemente su incapacidad para gobernar.

Si se trata de la delincuencia organizada, el avance de la criminalidad y sus espectaculares manifestaciones de viciosa crueldad, se toman por muestras de "desesperación por los sustanciales avances en el combate a la delincuencia", y de pasada, se profundiza la dependencia con Estados Unidos en el marco del Plan México, versión totonaca del Colombia. Tan es así que los senadores gringos se pasean por el país como si fueran supervisores de las instituciones mexicanas, mientras que Calderón prodiga explicaciones y no ve la hora de doblar el lomo y justificar la grosera intervención extranjera en materia de justicia y legalidad.

Si se trata de lo económico, pues va junto con pegado. La quema de incienso al modelo económico que garantiza nuestra subordinación a los imperativos del dólar es cosa de todos los días. Somos una colonia y el presidente es sólo un mal administrador de los asuntos del imperio.

Pero el optimismo ya suena a locura, a viciosa contumacia en eso de manipular mediáticamente la realidad nacional. Es la cara del traidor que, perdida la dignidad, se empeña en seguir traicionando, a pesar de las evidencias de sus malas acciones, de su infame condición de siervo de los intereses del extranjero.

sábado, 7 de febrero de 2009

En coma


Ha conmovido a la opinión internacional el caso de una mujer que lleva más de una década en coma, cuya familia está luchando por terminar su agonía dejándola morir. Desconectarla implicaría matarla por hambre y sed.

La simple desconexión, en este caso, puede considerarse un acto de crueldad, en cambio, si se le administra una dosis masiva de morfina, por ejemplo, la muerte sobrevendría sin sufrimiento para la enferma.

Llama la atención la posición ética de preservar la vida de un enfermo que se sabe no abandonará su condición de vegetal mientras esté con vida. Se dice que la vida es un valor en sí, y que no hay nada que agregar, pero sí se debe agregar algo: la vida humana supone ciertas condiciones para serlo, que no implican la existencia en medio de sufrimientos irreparables, de pérdida de la dignidad, de crear un infierno para el propio paciente que se encuentra indefenso y sus familiares más próximos.

La vida sin calidad, representando un drama en donde la degradación y el sufrimiento permanente son la constante, no debe vivirse o preservarse, porque dejó de serlo, se transformó en una muerte sin consumarse.

La eutanasia es, debiera serlo, la solución para acabar con el sufrimiento de un ser que abandonó su condición humana y queda solamente en la apariencia, en una corporeidad doliente.

¿Por qué empeñarse en la forma si el contenido ha cambiado radicalmente?

La paciente italiana que está en coma desde hace más de diez años, merece descansar. Su familia también. Espero que sea pronto.

sábado, 31 de enero de 2009

Drogadicto


La tarde del jueves 29, parte de la comunidad universitaria pudo observar el arribo de una patrulla de la policía municipal a las instalaciones del cuerpo de Vigilancia. Sucede que los vigilantes sorprendieron a dos jóvenes en posesión de marihuana y haciéndole los honores al alcaloide. Las densas fumarolas que emanaban de un auto sedán con placas de Arizona llamaron la atención de los vigilantes y procedieron a detenerlos y remitirlos a la autoridad municipal. Algunos alegarán que se viola la autonomía universitaria, que en la UNISON no deben penetrar vehículos policiales, pero difícilmente alguien podrá argumentar a favor de la quema de marihuana en el campus universitario, como si la adicción a las drogas fuera un derecho ligado a la autonomía institucional.

Estaremos de acuerdo en que cada cual puede hacer de su vida un papalote, siempre y cuando no afecte a terceros y que su decisión tenga vigencia en el exclusivo ámbito de su intimidad. Pero cuando trasciende el terreno de lo personal y pasa al social, la iniciativa se somete al escrutinio público, la norma jurídica, el marco legal o las reglas institucionales.

La institución Universidad de Sonora desarrolla las funciones de docencia, investigación y extensión, y difunde, promueve y preserva el patrimonio cultural, científico y tecnológico de la sociedad. En ningún momento se da por sentado que exista extraterritorialidad, sino autonomía, es decir, la capacidad de darse normas de funcionamiento que hagan posible el cumplimiento de su misión.

Al hecho de que haya personas que se drogan en los estacionamientos y jardines universitarios, debe añadirse el que personal universitario se drogue en cubículos y otros espacios de trabajo. Resulta enfermizo llegar a ambientes de trabajo cargados del acre olor a la marihuana en horas hábiles, sea en la mañana o por la tarde. Resulta un despropósito confundir el espacio laboral del cubículo con la intimidad del entorno doméstico. Pero esta situación se da con frecuencia, basada en una suerte de impunidad que nos remite a cuestionar la idea que los universitarios tienen de su propia casa de estudios, asunto que de por sí exige replantear las reglas de convivencia universitarias en aras de no perder la perspectiva de lo que es y debe ser una institución que concita lo mejor del ser humano, y que es, o debiera ser, espacio de inteligencia y civilidad.

jueves, 15 de enero de 2009

Crisis


Pues resultó ser un "catarrito" bastante potente el que atosiga las narices y resto de la anatomía nacional, de manera que la enfermedad aporta elementos difíciles de rebatir por el optimismo médico de los señores gobernantes emanados de las filas del neoliberalismo guarachudo y enano que campea en estas tierras, otrora fértiles en argumentos persuasivos para una ciudadanía más dada a la complacencia amodorrada que, gracias a la crisis, se revuelve entre las sábanas y endereza poco a poco la figura.

Los indicadores económicos tienen una serie de explicaciones encaminadas a la disminución de los efectos, pero que caen en el descrédito ante las evidencias empíricas de que éstas son falsas y que los hechos son manifestaciones de algo que no se puede ignorar: la economía está hecha caca, el gobierno no sirve para nada y el sistema económico está agotado al llegar a su nivel de incompetencia.

Calderón y pandilla, pueden echarse un clavado y jalarle.