Conspiración en Pémex

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viernes, 15 de mayo de 2009

Posición patronal


Parece empeñado el presidente del Consejo Empresarial de Sonora, Víctor Arriola Mayer, en demostrar que la clase patronal sonorense es, por decir lo menos, inculta y refractaria a los derechos laborales de los trabajadores. Su insistencia en romper la huelga de la UNISON utilizando a estudiantes manipulables y docentes sumisos cuando no venales, raya en lo patológico al ofrecer espacios donde dar clases.
Para su información, la suspensión de actividades docentes y administrativas se debe a que los trabajadores están ejerciendo su derecho a huelga, consagrado en la legislación laboral mexicana.
Con esta clase patronal, queda claro que los derechos de los trabajadores y el régimen de seguridad social mexicano pasa sus peores momentos, habida cuenta que las víctimas de la mendacidad patronal no debieran ser los trabajadores. La iniciativa privada mexicana ha demostrado su absoluta incompetencia para generar empleos, garantizar el ingreso de los trabajadores que les permita una vida digna y decorosa. Los empresarios han preferido entregarse a los inversionistas extranjeros y hacer de prestanombres cuando no de simples gerentes sin mayor presencia en el destino de las empresas que la de ser oficiosos bufones de la trivialidad patronal. Se han refugiado en el Fobaproa, el Ipab y en otros programas de rescate a la ineptitud empresarial, han vivido de la prodigalidad gubernamental y del hambre de los trabajadores. En ese sentido, no tienen calidad moral para dar consejos a la universidad ni mucho menos a los estudiantes y trabajadores universitarios.
Son unos patéticos perdedores en el juego que decidieron jugar sin mayor habilidad más que la de bajarse los pantalones.
Pero, gracias al señor Arriola Mayer, por darnos esta lección de venalidad, incompetencia y pérdida del sentido del ridículo que manifiesta tan desparpajadamente y que, desde luego, no pedimos.

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