Notas Sueltas es un espacio de opinión sobre diversos problemas de carácter social, económico y político de interés general. Los comentarios pueden enviarse a: jdarredondo@gmail.com

viernes, 21 de febrero de 2020

¿Y dónde está el candidato?



“Al margen de la ley, nada, y por encima de la ley, nadie” (AMLO).

 Leo con mucho interés la nota relativa a una entrevista que concedió Pedro Ángel Contreras, director del ISSSTESON a un medio local, donde se declara candidateable para ocupar la oficina principal de Palacio de Gobierno (Primera Plana digital, 21.02.2020).

Me emociona pensar que alguien con tan meritoria trayectoria burocrática, cuyo mayor logro ha sido hacer que la Universidad de Sonora firmara un convenio que abrió las puertas para la aplicación retroactiva de la Ley 38 reformada, gracias a las amenazas de suspensión de servicios y medidas de presión a los jubilados y pensionados tales como el tortuguismo en la expedición de los dictámenes jubilatorios, la aplicación ilegal de criterios que hacían bajar hasta el 29 por ciento del salario los montos de las pensiones de los universitarios, entre otras lindezas que incluyen, por supuesto, las engañifas y marrullerías respecto a la normalización del abasto de medicamentos y la debida atención médica a la que tienen derecho los afiliados del ISSSTESON.

La nota que comento me lleva sin querer a la última hazaña (en curso) de nuestro flamante posible candidato, que se refiere al reclamo público que hacen los profesores jubilados y pensionados de la sección 54 del SNTE, para que se les paguen pensiones que reflejen el aumento salarial establecido por la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami) para el año 2020.

Los maestros retirados ponen en la mesa de la discusión lo que dice el artículo 59 párrafo segundo de la Ley del ISSSTESON, como fundamento de su reclamo: "Los montos de las pensiones y jubilaciones que se otorguen con base en esta Ley se incrementarán en beneficio de quienes las reciban en el mismo porcentaje en que aumente el salario mínimo general en la zona de Hermosillo, Sonora, o conforme al índice inflacionario que anualmente determine el Banco de México, el que sea mayor, con posterioridad a la fecha de su otorgamiento.”

Así como lo establecido en el artículo Quinto Transitorio de la misma: “Los montos de las pensiones y jubilaciones que actualmente cubre el Instituto y las que se autoricen en el futuro a los trabajadores que conforman a las generaciones actuales, se incrementarán en el mismo porcentaje en que aumente el salario mínimo general en la zona de Hermosillo, Sonora o, en su caso, conforme al aumento derivado de la negociación de los trabajadores del Estado con éste, el que sea mayor, con posterioridad a la fecha de su otorgamiento.”

Sin embargo, el inefable director general del ISSSTESON niega la validez del argumento y opone dos o tres tesis aisladas que corresponden a un tribunal de circuito referidas al IMSS, que es un escenario legal muy distinto al que tenemos en Sonora, donde hay una ley estatal y los afectados son trabajadores sonorenses. Una tesis aislada no puede considerase “criterio jurisprudencial emanado de la SCJN”, ni de casualidad. En este sentido, su observancia no es obligatoria.

La marrullería por parte de las autoridades del ISSSTESON y el gobierno del Estado han llegado hasta el punto de plantear el arbitrio de los integrantes de la Conasami, con la torva intención de ver si pueden regatear el monto que la propia ley les concede a los jubilados, ignorando lo que establece el Boletín No. 022/2019 de la Conasami:

“El mínimo general se ubicará en 123.22 pesos por jornada diaria de trabajo en todo el país, a excepción de la Zona Libre de la Frontera Norte (ZLFN). Este monto se integró a partir del salario mínimo general (SMG) vigente en 2019 al que se le sumaron el Monto Independiente de Recuperación (MIR) de 14.67 pesos y el factor inflacionario de cinco por ciento.

“En la ZLFN el salario mínimo será de 185.56 pesos por jornada diaria. Se aplicó solamente la actualización por factor inflacionario de cinco por ciento., mismo que se aplicará a los salarios profesionales de dicha zona.

“En el caso de los salarios mínimos profesionales para el resto del país se aplicará tanto el MIR, de 14.67 pesos, como el factor inflacionario.”

Dicho en otras palabras, el director con pretensiones de ser el gobernador de Sonora, confunde patas con bofe, la magnesia con la gimnasia y el todo con la parte, porque para empezar, la competencia de la Conasabi empieza y termina con el establecimiento del salario mínimo general para el siguiente año, por lo que no es instancia competente en materia de pensiones y jubilaciones, ni de cualquier otro derecho adquirido durante la vida laboral de los trabajadores.

Por otra parte, la ley de la materia dispone que “los montos de las pensiones y jubilaciones que se otorguen con base en esta Ley se incrementarán en beneficio de quienes las reciban en el mismo porcentaje en que aumente el salario mínimo general en la zona de Hermosillo, Sonora”, que, de acuerdo con la Conasami, ha aumentado en este año en 20 por ciento.

Resulta inexplicable (o quizá no tanto) que el director del ISSSTESON trate de confundir a los profesores quejosos con el rollo de que sólo se aplicaría el factor inflacionario de cinco por ciento, siendo que el salario mínimo general está compuesto de dicho factor más el MIR, y todavía insista en dar largas a la aplicación de la ley que, evidentemente, favorece a los derechohabientes en lucha.

La normativa establece que en la Zona Libre Fronteriza (integrada por los municipios de San Luis Río Colorado, Puerto Peñasco, General Plutarco Elías Calles, Caborca, Altar, Sáric, Nogales, Santa Cruz, Cananea, Naco y Agua Prieta) solamente se aplicará el factor inflacionario del cinco por ciento, mientras que en el resto de Sonora y del país será el 20 por ciento, por lo que don Pedro Ángel Contreras debiera revisar no sólo el mapa de Sonora, sino su papel en la dirección del Instituto.



 

sábado, 15 de febrero de 2020

Tuércele el cuello a la ley



“Aquél que no espera vencer, ya está vencido” (Benito Juárez).

Estamos en tiempos de optimismo fundado en los procesos de transición nacional. Se confía en que el viejo sistema neoliberal de relativización de valores y de mercantilización de las leyes y las conciencias va para afuera, que sus días están en cuenta regresiva mientras se abren paso las nuevas formas y prácticas en el sector público y en la sociedad como un todo.

De entrada, tenemos que reconocer que México es un enorme mosaico donde convergen diversas formas de mirar y juzgar lo mismo; que tenemos rezagos no de dos o tres sexenios sino de décadas de desidia y simulación, aderezadas con una perniciosa dependencia que, si bien es cierto que se profundizó a partir de los años 90, no puede decirse que carezca de antecedentes.

La república en su extensa complejidad parece ser un catálogo de formas de torcer la ley y burlarse alegremente de las normas constitucionales, aún desde el mismo seno del máximo tribunal constitucional. Baste recordar el nefasto papel que representó Eduardo Medina Mora en su calidad de Ministro.

En cierta medida nos hemos venido acostumbrado a que los derechos y obligaciones legales estén sujetos a negociaciones, componendas, pactos y ajustes que terminan desdibujando la línea divisoria entre aquello que es justo y lo que es simple y llanamente corrupción y clara violación de la ley.

En Sonora, por ejemplo, se presentan casos donde sólo basta con tener los contactos y recursos para torcer la legalidad y alterar gravemente el derecho de propiedad. Pongo por caso la cantidad de predios que en forma irregular quedan en manos de personajes de la vida política o en las de sus socios y allegados. Lo anterior se basa en las denuncias que en su momento han hecho públicas vecinos del vaso de la presa A.L. Rodríguez sobre el desarrollo inmobiliario que se ha desplegado en la ciudad capital en terrenos que la memoria sitúa ya sea como nacionales o de origen ejidal (Dossier Político, 05/05/2008, Uniradio Noticias, 04/05/2013; Vigilia Sonora, varias entregas).

Somos un estado donde se pueden encontrar denuncias de abuso y tráfico de influencias en perjuicio de ciudadanos en el medio rural quejosos de que tal o cual pariente de alguien importante se ha apropiado de terrenos o aguas, o que hostiga a los legítimos propietarios con el apoyo de alguna autoridad (Forbes, 23/07/2018; Proceso, 13/09/2018, Regeneración, 19/11/2018); o que tal o cual ayuntamiento intervino en la venta de terrenos sin tener derecho a hacerlo, en beneficio de particulares (Uniradio Noticias, 01/07/2016).

Actualmente se tiene un repunte de la delincuencia y es complicado asegurar que en el corto plazo se tendrán avances en materia de seguridad pública, porque al parecer se tratan de resolver los casos sin mover la brújula hacia las causas, lo que implicaría un esfuerzo que difícilmente encaja en la mentalidad de los gobiernos de origen neoliberal, a pesar del cambio de rumbo nacional. Estamos en un país donde un sistema no termina de morir y otro no termina de nacer.

Son muchas historias que seguramente usted recordará y que, con el tiempo, pasan a formar parte del anecdotario de la corrupción y el cinismo que repudiamos cuando se presenta la ocasión.

En algunos casos, la herida social está tan viva que se vuelve tema recurrente en las noticias y las charlas de sobremesa. Entre ellos destaca lo correspondiente a la seguridad social.

Como usted recordará, el año pasado se recrudeció una dura lucha por el abasto de medicamentos y se dio carpetazo de mala y sospechosa manera a las demandas de nivelación pensionaria por parte de jubilados y pensionados contra el ISSSTESON, el cual literalmente cayó en el incumplimiento del contrato con los organismos afiliados y la propia Ley 38.  

De hecho, en lo que va del actual gobierno (que fue en su arranque promisorio para los derechohabientes del ISSSTESON) se ha observado una política de carácter recaudatorio sin objetivamente ponerle ganas al rescate del escandaloso desfondo pensionario atribuido a la pasada administración, ni mucho menos al cumplimiento de su misión institucional.

Ha sido un período de promesas, manipulaciones informativas, dilaciones y demagogia, que han ocasionado la exasperación de los usuarios de los servicios médicos y sociales que por ley el Instituto debe otorgar. A cada estallido de indignación le sigue una nueva ronda de explicaciones, actitudes intimidatorias y nuevas promesas de solución, instalaciones de mesas de negociación y de nueva cuenta promesas y dilaciones.

Los encuentros entre los quejosos, el ISSSTESON y los representantes del gobierno siempre ha sido así: mucho ruido y pocas nueces.

El pasado día 12, un contingente formado por profesores jubilados y pensionados de la sección 54 del SNTE y algunos grupos y personas solidarios, se instalaron en plantón en la esquina próxima a la casa de la señora gobernadora. Su demanda fue clara: que se aumente el monto de la pensión en la misma medida en que aumentó el salario mínimo, tal como lo dispone el Artículo 59 y el Quinto transitorio de la Ley 38 del ISSSTESON.

El gobierno llamó a una “mesa de diálogo” para disuadir a los quejosos de la firmeza del sustento legal de su demanda y, sobre todo, que se levantara (de inmediato) el molesto plantón donde “no se resolvería nada”, a cambio de verse nuevamente, dentro de una semana, en las oficinas del ISSSTESON para plantear y acordar soluciones.

Concluido el encuentro con las autoridades, el plantón se levantó con un suspiro de alivio por parte de los empleados de la gobernadora, a cambio de una promesa de diálogo. Sin embargo, muchos piensan que de lo que se trata es que el gobierno cumpla llanamente con lo dispuesto en la Ley 38 y que debe evitarse caer una vez más en garras de la demagogia.

Mientras se cumple el plazo para la próxima cita, flota en el aire la posibilidad de que a cambio del 20 por ciento reclamado, se les quite el porcentaje que ilegalmente se les descuenta por concepto de servicios médicos, que para los jubilados del SNTE representa el 4 ciento. ¿Se imagina cambiar el 20 por ciento establecido por la ley por un porcentaje de aumento muy menor? Usted dirá si esta es una buena negociación y, de ser así, a quién pudiera realmente beneficiar.



sábado, 8 de febrero de 2020

Los "puentes" y la memoria nacional



“Hay que recuperar, mantener y trasmitir la memoria histórica, porque se empieza por el olvido y se termina en la indiferencia” (José Saramago).

El reciente anuncio del presidente López Obrador de eliminar los “puentes” y la curiosa manipulación de las fechas importantes para la nación y, diríamos, la nacionalidad, reestableciendo el calendario cívico y, por ende, la civilidad que se espera de un país con memoria, ha recibido una acogida variopinta y llena de interés entomológico.

Usted dirá “¿y qué tiene que ver la entomología, que es el estudio sistemático de los insectos en este asunto de carácter nacional?”, a lo que le contestaré sin tapujos y reticencias que se necesita tener una mentalidad de cucaracha, mosca o cualquier otro bichejo como estos para no entender que el turismo y los ingresos que puedan caer en manos de los empresarios del ramo no valen tanto como el rescate de la memoria histórica y la identidad de una nación.

La iniciativa presidencial simplemente propone un retorno a las buenas prácticas cívicas que formaron a muchas generaciones de mexicanos en el respeto a la Patria, sus héroes y tradiciones, cuestiones de alta significancia si consideramos que estamos frente a un proceso de transnacionalización y transculturación mediada por el dólar, la mentalidad anglosajona y los impulsos depredadores, criminales y groseramente pragmáticos de los psicópatas avecindados en el norte y sus operadores de este lado de la frontera.

¿Usted cree que los “puentes” favorecen la actividad turística? Pues resulta que el criterio internacional en esa materia es proporcionar una buena experiencia a los turistas mediante óptimos servicios, precios razonables y la mejor cara de la nación o región que se visita, antes que abrir huecos artificiales al calendario laboral, lo cual es verdaderamente patético e inútil en términos reales porque una verdadera industria turística se sustenta en la calidad del servicio y los recursos naturales y culturales que se ofrecen antes que la manipulación del calendario.

En ese orden de ideas, resulta más creíble como justificación del mantenimiento de los “puentes” la operación de un plan para borrar la memoria y vaciar de contenido nuestra historia y trivializar las luchas por la independencia y la soberanía nacional.

Por otra parte, ¿cree usted que no es posible hacer un ejercicio cívico de respeto a las fechas históricas y al mismo tiempo cumplir con el calendario laboral? ¿Considera que los mexicanos somos seres anodinos sin conciencia de su identidad y valores y tradiciones que respetar? El menosprecio a la propia identidad es tanto como abrir la puerta a cualquier intervención extranjera e incluso creerla justificada.

Las objeciones al restablecimiento del calendario cívico y la eliminación de los famosos “puentes” dan cuenta de una mentalidad tristemente apegada a una percepción del mercado que no necesariamente tienen que ver con las expectativas económicas y sociales de los mexicanos.

Con respeto a las diferencias de criterio e intención, me parece que es importante el rescate histórico propuesto por el presidente de la república, porque traería consigo la congruencia entre la fecha y su significado.

Cuando se trata de fortalecer el conocimiento y respeto por nuestra historia no vale el mantenimiento de cambios de evidente frivolidad u oportunismo heredados de la oscura y ridícula etapa neoliberal cuyas consecuencias aún estamos padeciendo. La memoria histórica y el respeto ciudadano son, en este caso, los más firmes apoyos del calendario conmemorativo nacional.

Demos la bienvenida en los hechos y las palabras a una nueva etapa del desarrollo que supere las expresiones esquizoides del prianismo neoliberal y apoyemos el esfuerzo del gobierno que elegimos mayoritariamente, mediante el trabajo de todos y por el bien de todos.

  


   

sábado, 1 de febrero de 2020

Las nuevas epidemias



“La vida es breve, el arte es largo, la oportunidad fugaz, la experiencia engañosa y el juicio difícil” (Hipócrates).

Siguiendo la lógica de la vieja frase de “tiempos traen tiempos” se pudiera decir que “epidemias traen epidemias”. Lo anterior pudiera significar más o menos que cada cambio trae consigo nuevas formas de manifestación de fenómenos que no son necesariamente nuevos pero que alguna variante en su contenido les da características distintas, atemorizantes por sus posibles implicaciones y potencialmente peligrosas por los efectos previsibles, de acuerdo con la mentalidad de quien los percibe y, desde luego, el momento político, económico o social en que aparecen.

No hace mucho la sociedad mundial palidecía ante la terrible amenaza de un virus que pasaba por ser una gripe potenciada al máximo y que requería tomar medidas extremas para salvaguardar la salud de la población, entre las que destacaba la compra masiva de cubrebocas, gel antibacterial y grandes dosis de Tamiflu, producidos y distribuidos por empresas ligadas accionariamente al entonces vicepresidente de EEUU.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) desde luego se convirtió en propagandista del maravilloso medicamento y los gobiernos bien portados y siempre alertas no repararon en gastos para comprar y distribuir dicho producto, y el personal de salud se encargó muy institucionalmente de servir de correa de transmisión de la información y las medidas preventivas y terapéuticas.

Imagínese usted, una epidemia de gripe donde el microbicho causante había saltado de un animal a un ser humano, burlando limpiamente la barrera de las especies. Así las cosas, había que mirar con sospecha a las aves y los cerdos, como ahora a los murciélagos preparados en sopa o alguna nueva especie culpable, de acuerdo con el sabio y oportuno juicio de las autoridades mundiales de la salud y la confiable industria farmacéutica.

Usted recordará que cuando se lanzó a la fama el virus H1N1 inicialmente se habló de una pandemia, de una ola monstruosa y letal que barrería con media humanidad si no se hacía algo, entendido por esto la provisión del famoso medicamento Tamiflu y toda la parafernalia que debían montar los servicios de salud nacionales y estatales, así como las medidas preventivas de las instituciones públicas y privadas. De repente todo mundo andaba de incógnito, es decir, con medio rostro cubierto, y siempre alerta en no saludar de beso, apapacho o apretó de mano, con la infaltable aplicación de un generoso chorro de gel antibacterial antes, durante y después de cada encuentro social.

Como complemento, se vio necesario reforzar la aplicación de vacunas contra las afecciones respiratorias estacionales en medio de un jolgorio público-privado por hacerle el caldo gordo a la industria transnacional de los medicamentos. Se podrá imaginar el grueso caudal de recursos logrado y el destino de ese esfuerzo de alcances mundiales.

A estas alturas, muy pocos dudan de que una muerte en medio de estornudos y sudoraciones es posible y que está al alcance de la mano, misma que debemos blindar con gel antibacterial durante nuestras actividades diarias.

Todo está bien porque la salud debe protegerse, pero en realidad ¿cuántas muertes estuvieron asociadas a la tremenda gripe H1N1? Ninguna más allá de las registradas cada año en las estadísticas estacionales, es decir, murieron el número que más o menos muere cada estación por motivo de gripe.

Entonces ¿cómo se sostiene el calificativo de “pandemia”? ¿Qué puede apoyar el despliegue mundial de medidas preventivas que, finalmente, se traducen en costos más que elevados para los gobiernos e instituciones involucrados? Al parecer, tenemos una versión en salud del famoso parto de los montes; o dicho de otra manera, mucho ruido y pocas nueces.

Lo anterior hace inevitable pensar en que la economía del sector farmacéutico ligado al mundo anglosajón recibe un apuntalamiento mayúsculo que le permite resarcir sus pérdidas y reinvertir, o canalizar recursos a otras inversiones redituables como son la fabricación de armas o cosa parecida.

Independientemente de la razón preventiva en salud, el hecho es que el alarmismo mundial favorece a ciertos grupos empresariales, y que tales hechos tienen un buen componente de manipulación mundial que, seguramente, favorece a alguien. El terror y la zozobra de los pueblos permite que alguien se erija como portador de respuestas y soluciones, siempre a cambio de algo… 

De todos modos, no está de más tomar las precauciones del caso, aunque observando con ojo crítico el sentido y pertinencia de las medidas que la salud pública proponga. No se exponga a cambios bruscos de temperatura, cuide su aseo y alimentación, evite lugares con ambiente viciado, tome vitamina C, haga enjuagues bucales con agua salada y, sobre todo, que no se lo lleven al baile.



  






sábado, 25 de enero de 2020

Hermosillo y el agua



“Cuando el pozo está seco sabemos el valor del agua” (Benjamin Franklin).

Nos enteramos por los medios informativos que el agua de Hermosillo está contaminada por arsénico y que en algunos sectores como el norte, que abarca a más de 200 colonias, se registran 22 microgramos por litro, tres puntos por debajo del límite que establece la complaciente y laxa norma mexicana, siendo que la norma establecida por la Organización Mundial de la Salud pone como límite 10 microgramos por litro (Expreso, 23.01.2020).

Algunos funcionarios han tratado de minimizar o simplemente desacreditar la llamada de alerta diciendo que ellos en su casa toman agua de la llave y “están muy sanos” (Proyecto Puente, 23.01.2020), siguiendo la clásica actitud del empleado que trata de tapar la realidad para que nadie la vea, como si la negación le hiciera un favor a sus jefes y a los ciudadanos que dependen de los servicios públicos.

Si bien es cierto que la ciudad no necesita de alarmismos también lo es que requiere de funcionarios informados y honestos que llamen a las cosas por su nombre y provean lo necesario para el bienestar general. Si hay problemas ya deben estar planteándose las soluciones, y no dejar correr el tiempo esperando que las cosas se compongan solas.

Cabe recordar que la investigadora universitaria Reina Castro Longoria ha señalado la gravedad del problema a partir del derrame tóxico de Buenavista del Cobre, empresa minera de Grupo México, que afecta a los asentamientos humanos ribereños del Río Sonora, en los que se incluye Hermosillo, sin que a la fecha se vean resultados tangibles respecto a la remediación del río y al resarcimiento de los daños y perjuicios causados a los habitantes de la región.  

En el mismo sentido, recientemente Mercedes Meza Montiel, investigadora del ITSON, señaló que existe presencia de arsénico en el polvo que respiramos en la ciudad, aunque no existe una norma que indique el límite permitido (Expreso, 23.01.2020).

De las advertencias sobre la situación ambiental de Hermosillo, se desprende que el agua y el aire deben ser monitoreados de manera permanente, dividiendo la ciudad en sectores ya que la presencia del arsénico no es homogénea, siendo el sur la parte más segura dado que no presenta este problema.

Para documentar el peligro potencial que representa, la Organización Mundial de la Salud (OMS, Arsénico, 18 de febrero de 2018)) advierte que los síntomas de la exposición prolongada al arsénico a través de la ingesta de agua y alimentos contaminados, se observan en la piel e incluyen cambios de pigmentación, lesiones cutáneas y durezas y callosidades en las palmas de las manos y las plantas de los pies (hiperqueratosis), y pueden ser precursores de cáncer de piel, de vejiga y pulmón.

Refiere también que el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) ha clasificado el arsénico y los compuestos de arsénico como cancerígenos para los seres humanos; el arsénico presente en el agua para beber también ha sido incluido en esa categoría por el CIIC.

Señala que entre otros efectos perjudiciales para la salud asociados a la ingesta prolongada de arsénico destacan los problemas relacionados con el desarrollo, neurotoxicidad, diabetes y enfermedades pulmonares y cardiovasculares.

Y alerta sobre los infartos de miocardio, que pueden ser inducidos por el arsénico y suponen una importante causa de aumento de la mortalidad, asociándose también a desenlaces adversos del embarazo y mortalidad infantil, pudiendo tener una influencia negativa en el desarrollo cognitivo.
Cabe recordar que los metales pesados como el Arsénico, Cadmio, Cobalto, Cromo, Cobre, Mercurio, Níquel, Plomo, Estaño y Cinc son muy nocivos para la salud de la mayoría de las formas de vida, entre las que destaca la humana, y pueden permanecer en el ambiente cientos de años, de suerte que se debe tener un control estricto de su emisión al ambiente por parte de las autoridades, siendo la minería una actividad que genera grandes cantidades de contaminantes, lo que nos remite a la laxitud de las normas aplicables y la gravedad de los incidentes como el del derrame tóxico de Grupo México que afectó el Río Sonora y el ocurrido en la zona portuaria de Guaymas, entre otros.

El desestimar e incluso desacreditar las voces de alerta sobre este tipo de problemas es no sólo irresponsable sino criminal, habida cuenta el efecto de bioacumulación que tienen los metales pesados en el organismo. Las condiciones ambientales que se crean a partir de la actividad minera o industrial sin control representan un verdadero peligro para la vida y no hay dinero que justifique tal situación. Así pues, urge que las autoridades federales revisen detenidamente las concesiones de explotación minera y de uso del agua, así como el marco legal correspondiente, en favor de la vida y salud de los sonorenses.

¿A usted le suena lógico que la norma mexicana permita 25 microgramos de arsénico mientras que la OMS establece solamente 10?, ¿Le parece correcto que la Ley Minera esté por encima de nuestro derecho a la salud y nuestro patrimonio? ¿Puede más la presencia depredadora de las transnacionales y la generación de empleos precarios que el futuro sustentable y ecológicamente equilibrado de la entidad? Para usted ¿cuánto vale su salud?

     



sábado, 18 de enero de 2020

Cuidado con los estornudos



“La buena salud y el buen juicio son dos de las mayores bendiciones de la vida” (Publilio Siro).

Enero y el desviejadero, como nos dice la vieja conseja popular que en tiempos de crisis en los sistemas de seguridad social resuena con mayor intensidad. La sola posibilidad de enfermar nos produce náuseas, constipaciones, sudores fríos y una sensación de invalidez social que apabulla. Aquí no somos nada… o casi.

Las instituciones de salud y, desde luego, los sistemas de seguridad social se revuelcan en medio de estertores presupuestales y muchos actores políticos señalan la necesidad de cambios radicales en su funcionamiento. “Que alguien nos diga cómo hacerlo”, reclamarán algunos, mientras que otros buscarán la figura paterna apropiada para sentirse a salvo del escrutinio público: “estamos instalando mesa de seguimiento de las recomendaciones de la OCDE para mejorar nuestro funcionamiento”, con lo que debemos entender que están “trabajando en beneficio de las y los sonorenses”.

Mientras que usted estornuda y los maestros jubilados de la sección 54 marchan y entregan reclamos escritos en favor de que se cumpla el artículo 59 de la ley 38 que les garantiza el incremento de la pensión en la misma proporción que el aumento salarial anual, el gobierno se agarra de las barbas de Ángel Gurría, apodado en sus buenos tiempos de funcionario salinista como el “ángel de la dependencia”.

Ahora resulta que el ISSSTESON ha evitado el pago de “pensiones millonarias” y que en materia administrativa, en el rubro de “contrataciones”, cuenta con la recomendación de la OCDE en una insólita cuanto inútil relación que intenta maquillar lo que el sol revela como una farsa perversa: mucha saliva cada tanto tiempo y de resultados nada, ya que los culpables del desfondo pensionario y el daño patrimonial al instituto siguen sin castigo y los fondos sin aparecer.

Resulta curioso que la señora gobernadora presuma de un criterio emitido por la sala segunda de la SCJN en tiempos de Medina Mora (el ministro actualmente en retiro famoso por su corruptibilidad), para dar palo a las justas, legales y legítimas demandas de los jubilados de obtener una pensión digna, en los términos de la propia ley 38 antes de la reforma de 2005, mismas que se reconocieron procedentes antes de que el gobierno del Estado y el ministro de marras le torcieran el cuello a la propia ley, borrando de un solo plumazo más de 200 demandas ganadas por los trabajadores jubilados inconformes recién iniciado el gobierno de Pavlovich.

Pero digamos que estas cosas son agua pasada, y que ahora la directiva del ISSSTESON actúa como el gato que, tras hacer sus necesidades fisiológicas, simplemente las oculta mediante el expediente de echarles tierra, en este caso con la figura del neoliberal salinista Gurría y la patética OCDE. Con esto se sigue derramando saliva sin llegar al fondo del asunto: el modelo neoliberal de la seguridad social como negocio ha fracasado, como también la concepción de que las instituciones como el ISSSTESON deben funcionar como caja chica del gobierno en turno, con la pasividad de los trabajadores afectados.

Como usted recordará, el viernes 17 pasado hubo una marcha y manifestación magisterial de protesta frente al ISSSTESON, con el fin de lograr que se les otorgue a los trabajadores pensionados y jubilados una pensión que refleje el incremento decretado al salario mínimo general para este año 2020, basados en que así lo establece la propia ley del ISSSTESON en su artículo 59.

Es de esperar que el gobierno del Estado, a través del ISSSTESON, cumpla con su obligación legal y que pague retroactivamente el 12 por ciento que debe del incremento del año pasado que fue de 16 por ciento y del que solamente aportó el 4 por ciento, más el aumento concedido este año a los trabajadores  que es del 20 por ciento.

En este contexto, el gobierno del Estado, el ISSSTESON e incluso la OCDE, sólo podrán seguir estornudando con tranquilidad si se aplican la vacuna de la anticorrupción reforzada con una buena dosis de transparencia, que los podría salvar de la influenza del descrédito y la acción penal y social por fraudulentos.

Los trabajadores de la educación jubilados y pensionados que se levantaron a protestar y hacer valer su incuestionable derecho a una pensión digna deben ser apoyados por todas las organizaciones sociales y sindicales, de manera efectiva, sin demagogia ni simulaciones, porque el derecho de ellos es el derecho de todos.





  

   
  

sábado, 11 de enero de 2020

Bang, bang... estás muerto.



“Un hogar será fuerte cuando esté sostenido por estas cuatro columnas: padre valiente, madre prudente, hijo obediente, hermano complaciente” (Confucio).

El viernes 10 amanecimos con la noticia de que un chico de 12 años (algunos dicen que de ocho, otros que 11) y alumno de sexto año de primaria asesinó a su maestra, hirió a varios (cinco compañeros y un maestro) y se suicidó. Uno pudiera pensar que los gringos son proclives al asesinato truculento y escandaloso, que en las tierras del Tío Sam la sangre fluye con tanta facilidad como lo hace el vómito que se sienten obligados culturalmente a emitir cada vez que se asustan, se enojan o se impactan ante la visión de algo extraño o, simplemente, de otro igual que ellos. Las emociones anglosajonas tienen relación directa con el contenido estomacal, sin duda.

Al seguir leyendo la nota por razones de estricta morbosidad, nos enteramos de que el asesinato y suicidio fue en una escuela privada de Torreón, Coahuila, en mero territorio nacional. Aquí fue cuando exclamamos “OMG!”, para seguir leyendo sobre el horror escolar que padecieron los alumnos y personal del Colegio Cervantes. 

Las fuerzas de la ley y el orden desde luego llegaron y acordonaron el área, en medio de la parafernalia propia del caso. Ha trascendido que el menor era atendido por su abuela dado que los padres no lo hacían; sin embargo, en la escuela nunca se detectó algún comportamiento anormal previo.  

Antes de que las autoridades tengan el cuadro completo de este inusual suceso ya hay una organización que señala con dedo flamígero que el culpable de la tragedia es… AMLO. Representantes de la “Red por los Derechos de la Infancia en México” (Redim), declaran que en este gobierno los menores están “más desprotegidos que en los dos sexenios anteriores”, así que, según ellos, los homicidios y suicidios son debidos al ninguneo presidencial (Uniradio Noticias, 10.01.2020).

Para Redim el abandono familiar, el ambiente social en el que interactuaba el menor, la influencia de las series de televisión gringas, la exposición a influencias e ideas potencialmente peligrosas y todo aquello que favorezca el “libre desarrollo de la personalidad” son lo de menos. Lo importante y definitivo es el factor AMLO; sin embargo, este es el segundo tiroteo que se registra en una institución educativa del país.
El primero ocurrió en Monterrey en enero del 2017 en el Colegio Americano del Noreste y  “en aquella ocasión, un jovencito de secundaria llevó un arma oculta en su mochila y ya en el salón de clases disparó en contra de la maestra, varios de sus compañeros y se suicidó” (Excelsior 10.01.2020).
 Para algunos llevados por ese infaltable sentido de las comparaciones históricas, resulta evidente que la causa de los males que azotaron a la familia del menor agresor que llevó dos armas a la escuela, no fue que nos estemos “convirtiendo en Venezuela” sino en los Estados Unidos, famoso por sus masacres en centros comerciales y educativos.

Lo anterior viene al caso dado que la vestimenta del chico suicida del Colegio Cervantes “recuerda completamente a Eric Harris, quien junto a Dylan Klebold asesinaron a 12 estudiantes y a un profesor antes de dispararse a ellos mismos el 20 de abril de 1999 en la escuela de Columbine, en Colorado, Estados Unidos” (pantalones negros, tirantes y una camiseta color blanco con la leyenda “Natural Selection” al parecer escrita por él mismo), según reporta El Sol de La Laguna (10.01.2020).

Al parecer, el guion es sencillo: chico abandonado en forma real o virtual, probablemente acompañado de videojuegos violentos, celular, computadora, monitor de televisión y abuela permisiva, con acceso a armamento y cargado de frustraciones ligadas a la autoestima, es regañado por la maestra que representa la autoridad institucional. El chico no lo resiste y echando mano a la pistola, así como lo vio en la tele, jala el gatillo una, dos, tres, cuatro, cinco, seis veces, para quedar suspendido en una fría realidad que lo apabulla: “chin, me van a regañar…” y se suicida.

La tragedia familiar cuyo sustrato pudiera ser el de las emociones encontradas en una mente preadolescente, no se busca esclarecer mediante la revisión puntual de las capacidades de la escuela para detectar y prevenir tragedias como ésta, como tampoco mediante el análisis de la situación familiar del menor y sus potenciales o reales peligros para él y los demás, o el estado mental del sujeto víctima y victimario en este drama. Aquí se trata de culpabilizar al actual gobierno que, según esto, ha abandonado a los menores al declararlos “invisibles”: la tragedia se convierte en arma política que dispara balas de insidia y desinformación.

Quizá la tragedia sirva para poner en la consideración de todos la importancia de la familia, los valores como el respeto, la responsabilidad de los padres hacia los hijos y los deberes de éstos respecto a aquéllos, así como el seboso oportunismo de la derecha borolista.

No puede ser posible que la desarticulación y el desapego que se ve en la cultura anglosajona, preñada de pragmático individualismo, siga siendo alentada por las familias mexicanas en las que no es rara la coexistencia, no de una sino dos o más generaciones, en un mismo entorno doméstico. No estaría de más revitalizar nuestros valores y tradiciones de cara a un futuro en el que cabemos todos. Tampoco lo estaría el fortalecer nuestras convicciones nacionalistas frente a la influencia cultural del extranjero y celebrar la voluntad democrática de los mexicanos por el cambio político. Creo que la familia mexicana, nacionalista y unida por el cariño y el respeto a nuestras tradiciones y valores, jamás será vencida.