Notas Sueltas es un espacio de opinión sobre diversos problemas de carácter social, económico y político de interés general. Los comentarios pueden enviarse a: jdarredondo@gmail.com

sábado, 21 de mayo de 2022

Privatización municipal de la salud

 

“Mientras la pobreza, la injusticia y la desigualdad social persistan en nuestro mundo, ninguno de nosotros realmente puede descansar” (Nelson Mandela).

 

Tenemos un panorama incierto para la justicia social en un terreno por demás sensible, ya que el futuro de la seguridad social de 869 empleados del Ayuntamiento de Hermosillo podría quedar en manos de la iniciativa privada, o lo que resulte.

Sucede que las autoridades municipales han decidido dar solución a la problemática de salud de sus empleados “con menos de siete años de antigüedad”, mediante un sistema privado de salud, a cargo de instituciones médicas como Hospital Licona, San Diego de Alcalá y CIMA.

De acuerdo con el proyecto, quienes tengan menos de siete años podrán optar por un esquema que seguramente ahorrará el pago de cuotas al ISSSTESON, pero también el eventual pago de pensiones tras una afanosa y, ahora lo sabemos, precaria y riesgosa vida laboral al servicio del municipio:

“Estamos siendo muy responsables en no generar expectativas a personas que no les vamos a poder responder en un futuro con el tema de la pensión, pero nos estamos asegurando de que ahorita la preocupación por tener un servicio médico de calidad ya no sea más, y por otra parte el Ayuntamiento también dejar de gastar ese dinero para apoyarlos y poderles ofrecer todo lo que hay en SaludH” (Proyecto Puente, 17.05.2022).

La novedosa solución al problema de abasto de medicamentos tiene prioridad sobre la futura pensión, porque, pragmáticamente, la gente se enferma hoy y el mañana ya vendrá, con lo que se “justifica” el proyecto municipal que supone la privatización de un servicio que corresponde al ISSSTESON.

Desde luego que no fue ocurrencia, prendida de foco o inspiración repentina, si recordamos que el Ayuntamiento debe al ISSSTESON alguna gruesa cantidad por concepto de aportaciones no realizadas y que, ahora, resulta que podrán ahorrarse este “gasto”, gracias a que absorberán a lo chino estos recursos:

“Cuando una persona está trabajando y va cotizando en el Isssteson, va generando un ahorro que eventualmente se podrá recuperar ante el propio Isssteson, pero nosotros como Ayuntamiento vamos a absorber esa parte de tal suerte que esa persona esté protegida y en los años siguientes puedan tener este ahorro en un fondo municipal para hacerle frente a la parte de medicamento”, explicó el Alcalde Astiazarán (Misma fuente).

“La empresa ganadora de la licitación es Sistema Empresarial Integral de México (SEM) y tendrá el contrato para llevar el sistema de seguridad social hasta el término de la actual administración. Posteriormente, la siguiente administración decidirá si renueva el contrato o continua con otra empresa” (Misma fuente).

En breves palabras, el Ayuntamiento licitó y concedió a una empresa privada la provisión de los servicios de salud de los empleados municipales, pero hasta el término de la actual administración, porque después “ahí se la echan”.

Se dice que hacen ahorros, pero se pagan estudios actuariales para justificar una medida que tiene matices no sólo oportunistas sino francamente antisociales, a juzgar por el abandono que padecen los empleados municipales, no sólo los jubilados.  

El Municipio sigue sin responder las demandas de los trabajadores jubilados y pensionados que reclaman el cumplimiento de los derechos sociales que les fueron negados, más las recientes demandas que el sindicato del Ayuntamiento ha formulado ante el incumplimiento de servicios y prestaciones a las que el propio Ayuntamiento debiera responder, empezando por pagar las aportaciones que están pactadas en el convenio de prestación de servicios con la institución estatal de seguridad social:

Al respecto, el dirigente sindical Salvador Olguín, ha manifestado que “personas que estaban en permiso prejubilatorio los regresaron a trabajar otra vez, apoyos funerarios no hay, los uniformes no los han entregado, las bases, sindicalizaciones, es un desastre el que se está haciendo” (El Imparcial, 17.05.2022).

En resumen, el Ayuntamiento no paga al ISSSTESON lo que legalmente le debe pagar, se inventa un nuevo esquema de provisión de servicios de salud, ahora privado, pero sin responsabilidad alguna en materia de pensiones y demás prestaciones sociales, con un universo de “beneficiarios” de 869 empleados, y además no cumple con lo establecido en el Contrato Colectivo de Trabajo, afectando a mil 250 trabajadores.

El nuevo modelo de seguridad social, como queda dicho, durará hasta el fin de la actual administración y después quién sabe.

Lo que parece urgente es que se llame a cuentas al Ayuntamiento, no para que dé explicaciones, sino para que cumpla con sus obligaciones y para que no arriesgue la tranquilidad y seguridad de sus futuros jubilados, asunto que debiera ser de la preocupación del sindicato del Ayuntamiento. De seguir así las cosas, habrá más tragedias familiares que lamentar.


sábado, 14 de mayo de 2022

La Cumbre de las Américas

 

"Ahora América es, para el mundo, nada más que Estados Unidos: nosotros habitamos, a lo sumo, una sub América, una América de segunda clase, de nebulosa identificación. Es América Latina, la región de las venas abiertas" (Eduardo Galeano).

 

Como se sabe, próximamente se celebrará la Cumbre de las Américas, organizada por los Estados Unidos y cuya parafernalia está dedicada, prácticamente, a enaltecer el papel del país del norte ante propios y extraños y, desde luego, hacer notar el “liderazgo” del presidente de los EEUU, de cara a las próximas elecciones.

Sucede que la llamada cumbre no contará con todos los representantes de los países el continente ya que unilateralmente los gringos excluyen a quienes consideran enemigos, sea por tener gobiernos que no pueden mangonear o que chocan con sus intereses y estrategias, de suerte que resultan “tiranos”, “corruptos”, “antidemocráticos”, entre otros descalificativos en los que el juez y el jurado resulta ser el propio gobierno de EEUU.

Muchos se toman como natural que el país de referencia sea el que las mande tocar en América, Europa y parte de Asia, pero no estaría mal preguntarse ¿por qué, siendo tan democrático y respetuoso del derecho internacional interviene en otros países patrocinando grupos antagónicos a sus gobiernos, auspiciando “mala prensa” contra ellos, creando un ambiente de tensión en sus fronteras, decretando sanciones económicas y políticas, sosteniendo bloqueos y aislando pueblos enteros?

¿Por qué siendo tan amante y defensor de las libertades y la paz aumenta cada año su presupuesto de guerra, acelera la producción de armas y exporta cantidades enormes de ellas? ¿Por qué sostiene estructuras políticas y militares propias de la situación europea de fines de la Segunda Guerra, por mencionar el caso de la OTAN?

¿Por qué sigue sosteniendo el discurso de posguerra alentando un anticomunismo no sólo trasnochado sino carente de sentido en un mundo donde el sistema capitalista ya ganó y se debate en fuertes contradicciones y, pudiera decirse, en proceso de descomposición?

¿Qué negocios tiene EEUU interviniendo en procesos electorales como el de Colombia, por citar uno, y donde tiene ocho bases militares so pretexto de ayudar en el combate al narcotráfico? ¿Qué pitos toca en Taiwán, que no los pueda y deba tocar China? ¿Por qué en cada golpe de estado e intento de desestabilización de gobiernos está agazapada la embajada de Estados Unidos y tienen un papel protagónico las ONG financiadas por ese país?

El presidente López Obrador planteó una seria objeción al rumbo acrítico y autocomplaciente de la citada Cumbre a realizarse en suelo estadounidense: si es cumbre de las Américas “deben estar todos los países de América, y nadie tiene el derecho de excluir a alguno”, cuestión en la que coinciden, por lo pronto, Argentina, Bolivia, Honduras y Belice.

Por otra parte, la propuesta de López Obrador sobre “avanzar en América hacia un bloque como es el de la Unión Europea, para fortalecer la región económicamente” (El Imparcial, 12.05.2022), arroja algunas dudas: ¿Cómo puede ser posible juntar en la misma alberca a tiburones con sardinas?, lo anterior en referencia al papel depredador de EEUU y Canadá en Latinoamérica, donde es un referente obligado México y la sobreexplotación minera y acuífera perpetrada por el norte.

¿Por qué, en todo caso, no se avanza en la integración de América Latina y el Caribe, en un plano de igualdad y con acuerdos que permitan el desarrollo regional y local con pleno respeto a la soberanía de los países?

¿Por qué tratar de copiar un modelo con fines de control económico y político que ahora, con el conflicto provocado entre Ucrania y Rusia, el papel instrumental de la OTAN es más que evidente? ¿Por qué no fortalecer la autosuficiencia de los países de la región y establecer mecanismos de mercado complementario que no sacrifiquen la independencia y soberanía de los participantes?

Es importante pensar y reflexionar sobre el papel que el norte ha tenido en la historia económica y política de América Latina, cuyos nefastos efectos se expresan con signos de dólares y con una subcultura decadente en cuya vertiente política figuran caricaturas legislativas como las del PAN-PRI-PRD y MC, que alcanzan un papel estelar en la lucha contra la nación.

Debe quedar claro que los Estados Unidos no son América, y que América somos todos.

 

sábado, 7 de mayo de 2022

¿Hermosillo verde?

 

Llama la atención que a estas alturas del partido se sigan talando árboles para dar espacio a anuncios espectaculares, anodinas manifestaciones de furor publicitario, o para dar visibilidad a la fachada de una casa o negocio, entre otras razones banales para atentar contra la naturaleza.

Un área arbolada puesta en el camino de los desarrollos inmobiliarios tiene firmada su sentencia de muerte; un cerro que aporta vegetación y sirve para contener la erosión y favorecer la recarga de agua es, sin duda, una víctima ecológica del acaparamiento urbano.

Nuestra ciudad ha sido escenario de acciones que, vistas en perspectiva, significan darse un balazo en el pie de la sustentabilidad, como lo fue el caso del parque de Villa de Seris que dio paso a una ridícula torta de cemento con pujos modernistas; asimismo, tenemos el desvío del curso del Río San Miguel, la toma por asalto de los terrenos del vaso de la presa A.L. Rodríguez, el cerro Johnson y El Coyote, entre otros.

En medio del desastre urbano, resaltan las labores de rescate de grupos de ciudadanos empeñados en hacer de nuestra ciudad un lugar vivible, saneando ambientalmente espacios que son importantes para la ciudad, como La Sauceda, el parque Madero, y algunos parques y plazas de varias colonias y barrios que luchan contra el abandono y la negligencia de autoridades y vecinos.

La rapiña inmobiliaria avanza hacia los cerros, los espacios verdes, las zonas donde hay posibilidades de conseguir agua (superficial o subterránea) y se construyen conjuntos habitacionales, albercas de lujo, lagos artificiales, paisajes que contrastan con lo que se ve y se siente en una región donde el agua es un recurso limitado, escaso, a veces con presencia eventual y precaria.

En este contexto, resulta enfermizo tratar de sacar provecho de una situación que afecta a todos, al utilizar el espacio urbano como forma material de discriminación por nivel de ingreso y enchufes políticos.

Si recientemente se descubrió la existencia de un cartel inmobiliario donde estaban coludidos notarios y funcionarios públicos, ¿qué falta para poner orden en la ciudad, fin al manoteo y recuperar los bienes mal habidos, producto de la corrupción y el silencio cómplice?

¿Por obra de qué o quién se permite el cambio de uso del suelo a empujones de dinero? ¿Qué pasa con la conciencia de quien busca el interés privado cuando se enfrenta al sentido común y al interés público?

¿Cómo explicar de manera racional y moral el agandalle de terrenos por unos cuantos encaramados en el apellido y las relaciones?

¿Cómo justificar el vandalismo en lugares en vías de rescate, como la Sauceda, el parque Madero, las plazas públicas y andadores?

Es de urgente y obvia necesidad retomar y apoyar la labor de personas que hoy, como en el pasado, defienden con la palabra y la acción al árbol, y lucharon por las condiciones que hacen posible la reproducción vegetal en nuestro entorno.

Aquí es necesario recordar con afecto y respetuosa consideración al Ing. Amós Ruiz Girón (1902-2000), llamado en su momento “el apóstol del árbol”: español de nacimiento, defensor de la Segunda República, exiliado político y hermosillense por adopción, acucioso lector de Sor Juana Inés de la Cruz, maestro universitario, decidido luchador en favor de la preservación y cuidado de las especies vegetales, y un ser humano excepcional.

Hay mucho camino por andar, pero para fortuna de la ciudad y el futuro, tenemos ciudadanía dispuesta a recorrer la distancia que hay entre el desastre urbano y ambiental que padecemos y la ciudad que merecen nuestros hijos y nietos. Ánimo y adelante.

 

 

  

viernes, 29 de abril de 2022

Ahora la Leona Vicario

 

“No perdamos nada del pasado. Sólo con el pasado se forma el provenir” (Anatole France).

 

La escuela Leona Vicario de Hermosillo es un monumento histórico, una joya arquitectónica que fue abandonada por (al menos) dos años gracias a la pandemia y, sobre todo, a la negligencia de las autoridades correspondientes.

Recordemos: En junio de 1909 el gobernador (interino) del Estado, Alberto Cubillas Loustaunau, celebró contrato con el Ing. Felipe Salido para la construcción de la escuela, que fue inaugurada el 5 de febrero de 1910, para celebrar el centenario de la Independencia y el 53 aniversario de la Constitución de 1857.

La escuela originalmente era para niñas aunque al soplar los aires del cambio para la nación y fortalecerse la idea del acceso a la educación para todos, se convirtió en una escuela mixta al servicio de nuestra ciudad y el Estado.

En los días que corren, los padres de familia de dicho plantel de educación básica han salido a las calles exigiendo que sus hijos vuelvan a las aulas de su escuela, tras haber sabido de intentos de reubicación y de un nuevo uso de las instalaciones, ahora en forma de museo (Expreso, 28-04-2022).

¿Por qué convertir en museo un lugar pletórico de vida, como es la escuela? ¿Por qué no rescatar el inmueble, rehabilitarlo y cuidarlo para que siga cumpliendo sus funciones educativas? 

Sucede que la escuela no es simplemente un edificio sino un referente social y familiar que une a muchas generaciones de hermosillenses en torno a los importantes procesos de construcción de ciudadanía, de historia que se comparte y que trasciende la simple obra material que la representa.

Las autoridades (esperemos que competentes) debieran abandonar el cálculo de cuentachiles y centrar su atención en la dimensión social y emocional de estar recibiendo clases en un lugar centenario, verdadero templo del saber y de formación ciudadana, en contraposición al criterio pragmático de quitar y poner, como si fuera cartera de huevos.

Pero lo grave del caso es que no es único. ¿Cuántas escuelas han sido abandonadas al tiempo y las circunstancias en la ciudad en los últimos años? ¿Dónde está el amor a la educación y a la construcción de la identidad, el apego a las tradiciones, a la carga simbólica que nos conecta con el pasado y se proyecta al futuro con el impulso de lo nuevo y renovado?

Parece que esa idea de lo desechable se convierte en el mantra de la modernidad, recurriendo a los cambios de fachada, de lugar, de función, que desconectan el conjunto social en aras de la relativización del compromiso de la educación con el enfoque nacionalista que garantiza la identidad institucional en el contexto de las reivindicaciones sociales emprendidas por el actual gobierno.

Lo declarado desechable sin tener sentido tiene el propósito de borrar la memoria antes que fortalecer la identidad, es crear “no-lugares” como expresión material de los cambios.

En este caso, la lucha de los padres de familia de la escuela Leona Vicario merece total atención y respaldo ciudadano.

También la merecen los pensionados y jubilados del Ayuntamiento, en lucha por recuperar lo que les corresponde en justicia. Las prestaciones de las que gozaban y que se convirtieron en derechos adquiridos, ahora son cuestionados y regateados por las actuales autoridades municipales, que refieren el litigio en tribunales antes que conceder la razón a quienes la tienen.

El desprecio por lo viejo, la negación de la historia y la babeante adoración de lo nuevo hacen que lo que antes era respetable y trascendente se convierta en objetivo a destruir.

Ahora se abandona o retiran de sus funciones a edificios venerables, se desconocen derechos sociales adquiridos por los trabajadores y el pragmatismo más ramplón se instala en las oficinas públicas, en abierta contradicción de las ideas y propósitos de la dignificación y rescate de los valores nacionales emprendida por el actual Ejecutivo Federal.

Mientras tanto, las calles son tomadas por familias, extrabajadores, maestros, derechohabientes de la seguridad social estatal, entre otros que forman la compleja trama de un reclamo social que se reitera, fortelece y se transforma con las nuevas y siempre vigentes demandas de una sociedad en movimiento.

Pero, la raíz de todas las causas termina siendo el sistema económico y sus expresiones políticas, ideológicas y culturales. Por eso el fenómeno de la corrupción es tan ubicuo, tan cambiante y generalizado como debiera ser su combate y prevención.

En otras palabras, si el abordaje de los problemas no se ve desde una perspectiva que vaya de lo particular a lo general y otra vez a lo particular, no se podrá apreciar su contexto, su verdadera cara, y menos encontrar la respuesta que sea más pertinente para arreglarlos. 

Así que los problemas por un cambio de escuela, las demandas de un grupo de jubilados o cualquier conjunto de intereses afectados, no se van a arreglar con medidas unilaterales, autoritarias o pragmáticas. La sociedad va más allá de las recetas, las ocurrencias o las salidas simplonas de fácil exposición mediática. Por eso… más seriedad.

 


sábado, 23 de abril de 2022

La electricidad es de todos

 

“No puede haber gobierno rico con pueblo pobre” (AMLO).

 

En el Tercer Informe de Gobierno (1 de septiembre de 2021), el presidente López Obrador dijo: “En cuanto a la industria eléctrica, vamos a impulsar una reforma constitucional este mes que permitirá reparar el grave daño que causó la privatización al sector público y a la economía popular, pues mientras el mercado de esa industria se abrió para dar preferencia a empresas privadas nacionales y, sobre todo, extranjeras, con la entrega de subsidios, entre otras prebendas, las plantas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) fueron completamente abandonadas.”

Como es conocido, este 17 de abril de 2022, los diputados de oposición votaron en contra de la reforma constitucional propuesta, que no pasó por no contar con los votos de una mayoría calificada, pero en su momento el presidente mandó dos iniciativas atinentes a la cuestión eléctrica y a la minera, las cuales sólo requerían mayoría simple y fueron aprobadas.

Como era de esperarse, tras la aprobación de las iniciativas de leyes referidas a la electricidad y a la minería, hubo llanto, augurios catastrofistas, advertencias de “ir volando al comunismo” más las acusaciones chismosas de que en Morena hay expriistas influyentes en las decisiones del partido guinda, señalando que la oposición votó en contra de la reforma constitucional eléctrica, porque había que impedir que Bartlett se saliera con la suya, que José Ramón se hinchara de dinero y que las inversiones que crean empleos y confianza internacional se fueran del país.

Los adalides del terraplanismo político entre espumarajos biliosos gritaron que lo hacían por México, mientras festejaban su victoria pírrica con esa vaga aunque dudosa sensación pavloviana de plenitud evacuatoria de intestino que tanto gratifica a quienes se cayeron para arriba gracias a la curul dedocrática del prian-rd-mc.

De las actuaciones escenificadas en el pleno de la Cámara de Diputados se desprende que la lectura de la iniciativa no fue necesaria para quienes tienen la vida legislativa resuelta mediante la obediencia a la línea que viene de arriba, del olimpo regenteado por don Claudio X, Iberdrola o similares.

Los representantes legislativos de las empresas interesadas en el huachicoleo eléctrico se acompañaron del rebaño aspiracionista que hace de porra festiva para sus oradores, que consideran deber sagrado gritar desde la tribuna las pautas del discurso político basado en clichés desmemoriados y oportunistas.

El abuso de los “cogeneradores” se documenta por el hecho comprobado de que se mandaba electricidad a Guatemala mediante un esquema de cogeneración eléctrica por parte de la española Iberdrola, a espaldas de la CFE y las dependencias competentes, y es una de las razones para poner un alto al robo perpetrado por las empresas en actos ilegales claramente definidos como daño al patrimonio nacional.

Sobre el Litio, se alega que la reforma viola concesiones, ahuyenta inversiones, que no hay tecnología que permita su aprovechamiento, que para qué crear una empresa estatal que lo administre, que viola el acuerdo comercial en vigor con EU y Canadá, entre otros.

Con su voto, los legisladores del Pri-an-rd-mc defendieron el robo a la nación porque no le iban a dar gusto a Bartlett o al hijo mayor del AMLO, o a la CFE que “impide la producción de energía limpia” que, desde luego, pueden proveer las empresas extranjeras, además de que “no hay capacidad” y el alegato recurrente de que se viola el T-MEC, según sus chatos argumentos.

Casi tan inteligentes como sus alegatos “técnicos”, la batalla que se libra en redes sociales añade expresiones despectivas contra los “amlovers”y el retobo escatológico de “yo no estoy ardido y no necesito Vitacilina”, o el babeante reclamo tipo “y la riqueza de José Ramón”, la venta del avión, el nuevo aeropuerto internacional, entre otros que documentan la ausencia de capacidad analítica y, sobre todo, el desprecio al contexto histórico y geopolítico en que se dan las reformas propuestas por la Presidencia.

Despegarse de la realidad nacional e internacional parece ser la especialidad de la oposición al servicio del neoliberalismo de guarache que aún padecemos, pero la realidad es una sola e independiente de los alegatos, berrinches, argucias y sórdidas maniobras por obstaculizar el avance del enfoque nacionalista en las tareas del gobierno y la administración pública.

Es claro que los avances pueden resultar menores frente al enorme manoseo legislativo de los últimos 30 años, donde la consigna fue desmantelar el aparato productivo nacional y entregarlo a las empresas transnacionales para que el país simplemente actuara como comprador de productos tecnológicos, financieros, científicos, industriales, agrícolas y comerciales, sin voluntad propia, sin casi margen de maniobra en beneficio del interés nacional.

Ciertamente faltan muchas cosas por revisar y corregir, por ejemplo el artículo sexto de la Ley Minera, que pone en estado de indefensión a los propietarios de terrenos donde haya indicios de interés minero, asimismo la Ley de Aguas, entre otros ordenamientos ligados a las actividades económicas donde se debe salvaguardar el bien social.

Aunque a algunos les produzca agruras hablar del pasado neoliberal, vergonzoso e indefendible, caracterizado por el entreguismo apátrida de los recursos nacionales al extranjero, hay que señalarlo críticamente para poder avanzar en la recuperación del espacio económico y político nacional.    

Si la oposición al gobierno de López Obrador en algún momento logra entender que perdieron y que la historia no tiene reversa, pues muy bien; en caso contrario seguirán siendo ejemplo de atraso, necedad y, en algunos casos, de franca estupidez. Ni modo.

 


sábado, 16 de abril de 2022

¿Estamos en un mundo desechable?

 

“Hasta donde alcanza el influjo de los teólogos, el juicio de valor está puesto cabeza abajo, los conceptos verdadero y falso están necesariamente invertidos” (Friedrich Nietzsche).

 

Bueno, ya ve usted cómo son las cosas: tenemos jóvenes que sufren de depresión, baja autoestima y desorientación existencial que, en un número creciente de casos, decide suicidarse y poner fin a una existencia que les resultaba miserable.

Las causas son múltiples: el miedo de verse privado de su teléfono “inteligente”, la agonía adolescente de una posible bronca familiar por reprobación escolar; el desencanto juvenil de la falta de popularidad y el deseado roce social, o un revés amoroso; la pérdida del empleo y la cancelación de expectativas, entre otras.

La cada vez menor resistencia al fracaso, a las frustraciones, a las negativas por parte de la autoridad familiar o los proveedores de comodidades existenciales, se vuelcan en las páginas de los periódicos en una larga cadena de eventos que documentan la debilidad de los jóvenes, algo así como una inmunodeficiencia emocional que los caracteriza como la generación de cristal o mazapán.

Las nuevas generaciones se resisten a salir de casa a buscar la vida, a madurar enfrentando la realidad en las calles, en los centros de trabajo, en el mundo real donde se triunfa o se fracasa en la lucha por tener una familia propia, un hogar que cuidar, responsabilidades sociales que obligan a dar en vez de solamente recibir.

El tránsito de los jóvenes de seres familiarmente dependientes a dueños de su propio destino se posterga cada vez más, aunque la familia tradicional parece dejar de ser la opción para una sociedad que se redefine por variables distintas a las de hace 20 o más años.

Las parejas que se juntan y cada cual hace su vida sin pensar siquiera en dejar descendencia y asumir responsabilidades antes consideradas normales e inobjetables, adquieren cada vez más visibilidad configurando una nueva normalidad que rehúye las formalidades y la moral del pasado.

En la vida cotidiana la idea de libertad pasa por ser un escape permanente de las responsabilidades propias de las relaciones de pareja tradicionales en aras del “libre desarrollo de la personalidad” de uno o dos de los eventuales participantes en la estación de paso llamada familia, tal como en el plano macrosocial se matizan o diluyen los papeles tanto del hombre como de la mujer en aras de la participación económica de los seres humanos en la nueva configuración global impulsada por los países anglosajones,

En ese sentido, la economía manda y reformula la moral, la ética y los valores socialmente aceptados y defendidos.

Nuestro entorno se modifica porque la ecología solamente vale para aderezar discursos y formular estudios justificantes de las inversiones que proponen las empresas transnacionales, y así se sigue depredando la selva, los bosques, las áreas verdes, los cuerpos de agua, los cerros y las playas, por lo que un espacio con valor ecológico y ambiental se convierte en víctima potencial de desarrolladores y promotores inmobiliarios y turísticos sin mucha conciencia de ambiente, de la historia, cultura, contexto y costumbres locales.

Se habla del cambio climático pero la base económica sigue expulsando carbono a la atmósfera; la industria alimenticia echa mano de los productos transgénicos y los riesgos sanitarios son desacreditados como parte de una conspiración contra el progreso, el libre comercio y las utilidades empresariales.

Las buenas costumbres y la moralidad opuesta al avance de las libertades del hedonismo contemporáneo son una carga incómoda para el modelo de identidades plásticas, líquidas, variables, indefinidas mediadas por las preferencias, los gustos y las inclinaciones. La moneda conductual está en el aire.


También lo está la política atrapada en impulsos clientelares y en acomodos tácticos en favor de las corrientes dominantes influidas por la lógica del cálculo económico del norte global.

Aquí está claro que la política es la expresión concentrada de la economía y que la guerra es la política por otros medios. Al final, la economía decide el destino de la humanidad, el sentido de la libertad y los límites de la necesidad.

En este contexto, resulta que no es lo mismo la invasión a Panamá, a Afganistán, a Irak o a Libia que la de Ucrania. Todo depende de los recursos geoestratégicos de que dispongan, de las fuerzas económicas en juego pero, sobre todo, de qué intereses tenga el gobierno de Washington y a quién, en consecuencia, declare criminal y terrorista.

La moral y le ética atadas al capital son, en efecto, las claves para declarar que este mundo es desechable, pero… ¿lo es?

 


lunes, 11 de abril de 2022

La reforma y otros choques

 “La soberanía no se discute, se defiende con las armas en la mano” (Julio César Sandino).

 

 Los empresarios de Monterrey, entre otros, se oponen a la reforma eléctrica promovida por el actual gobierno, y a que es mejor seguir ordeñando la vaca federal mediante concesiones y otras figuras novedosas que permiten pagar de menos los impuestos o, de plano, no pagarlos.

Nuestros bien alimentados industriales y comerciantes pegan de gritos ante la sola posibilidad de perder privilegios y exclusiones, otorgados generosamente durante la etapa caracterizada por la disminución del estado en aras de engordar el enorme gusano que anida en la clase patronal, muchas veces ligada a intereses transnacionales y bastante alejados de la tarea patriótica de contribuir a la prosperidad nacional pero eso sí, privilegiando la suya.

Quizá pensaron que ¿para qué pagar impuestos si podían balancearse en la tela de la araña nacional sin el riesgo de romperla, dadas las exenciones, holguras y complicidades de un gobierno dedicado a la autocomplacencia mediática?

¿Qué caso tiene gastar en el pago de la luz sin basta con asumirse como un “cogenerador” eléctrico, o socio de este y asunto resuelto, con el añadido de que la CFE, es decir la empresa del gobierno proveedora de electricidad y dueña del tendido eléctrico, tenía que comprarles los excedentes y además permitir que sus propias líneas de transmisión fueran aprovechadas por los generadores privados?

Y súmele a esto la airada protesta y empujones de nuestros vecinos y socios comerciales, que confunden democracia con comercio y el libre comercio con pujos neocoloniales y que, además, se ponen en plan de jueces inquisidores de la reforma eléctrica porque “perjudica sus inversiones” y altera su ritmo cardiaco, al grado de pretender integrar una comisión para revisar el contenido de la iniciativa presidencial desde la óptica de sus intereses, cuestión que, por fortuna, les fue negada.

¿Se imagina un gringo o un español diciéndole al gobierno mexicano lo que debe poner en una iniciativa nacional estratégica, tal como ocurrió en el pasado reciente con Peña Nieto, aunque el problema de los regalitos a los ricos y sebosos extranjeros viene desde Salinas, que desmanteló la industria y el comercio nacional en favor del capital transnacional, mientras convertía a los partidos en casas de cita?

Pero, ¿qué harían los extranjeros sin los hijos de la malinche, afiliados a la Coparmex y otros organismos empresariales, así como de las ONG y grupos “representativos” que surgen como oposición a los cambios políticos en favor de lo nacional?

¿A qué santo se encomiendan los priistas cuando se unen con el PAN para oponerse a una iniciativa de recuperación del espacio económico y energético de México? Del PRD no tiene caso hablar porque decidieron ser una mascota electoral de los que antes acusaban de “reaccionarios”.

¿Tiene sentido apoyar la participación extranjera contra la Comisión Federal de Electricidad (o Petróleos Mexicanos) a costa de los recursos y del dominio nacional sobre sus productos? ¿El país funciona mejor si se subsidian a las empresas extranjeras a cambio de usar como gerentes y representantes a los supuestos empresarios, exfuncionarios y legisladores mexicanos?

Si el Litio, como el petróleo, es de México y podemos aprovecharlo, ¿para qué abrir la puerta de su explotación a otros países con aires hegemónicos y que extraerán cómodamente el producto en beneficio propio y sin responsabilidad fiscal o ambiental?

¿Para ser modernos, democráticos y amigos de los gringos, esos insolentes y agresivos parásitos del planeta, tenemos que acatar cualquier antojo o propuesta que refuerce su idea de que deben ser ellos quienes administren el destino y patrimonio de las naciones del continente, y más allá?

Debiera resultar obvio que en materia de gobierno y administración son los poderes nacionales legalmente constituidos los que deben decidir nuestro destino, de acuerdo con sus facultades y competencias, no la embajada, los enviados especiales o el presidente de tal o cual nación, por más empoderada que esté o se sienta.

Parece que la noción de soberanía y dominio nacional no pasa por las mentes lacayunas de los empresarios y sus representantes, pero que esto que sea su problema y no el nuestro.

Para el pueblo de México, el inicio de un nuevo camino está en la recuperación de nuestra soberanía energética y avanzar en la autosuficiencia alimentaria e independencia económica y política.

Habrá que revisar concesiones y corregir acuerdos lesivos, inercias de subordinación y dependencia, aunque les moleste a los gringos, a los empresarios y a los legisladores apátridas, porque no hay posibilidad de progreso cuando las cosas siguen igual.